Renovados en la Palabra
Todos los estudios de Torá

Colección completa de Levítico · Capítulos 1-27

Estudios de Torá · Estudio 12

Pertenecer a Dios en la vida diaria

Conectando la Torá con Jesús

Día doce · Levítico 11

Lee Levítico 11 en pequeñas porciones. Entiende las diferencias entre limpio e inmundo para Israel y después sigue a Jesús y a los apóstoles hacia una vida de santidad, fe y amor.

Reina Valera 1909 · Pasajes bíblicos completos

Abrir PDF · EspañolDescargar PDF · Español
En este estudio

Comencemos juntos

Oremos: Padre, gracias por invitarnos a conocerte por medio de Tu Palabra. Ayúdanos a entender Tus instrucciones a Israel y a seguir a Jesús con un corazón sincero. Enséñanos a honrarte en nuestras decisiones diarias y a tratar a los demás con amor. En el nombre de Jesús, amén.

El estudio 11 mostró la responsabilidad de los sacerdotes de distinguir entre lo limpio y lo inmundo y enseñar al pueblo. Ahora Levítico 11 da instrucciones detalladas sobre los animales, la comida y el contacto con criaturas muertas. Leeremos todo el capítulo en pequeñas porciones, con explicaciones durante el recorrido.

Torá significa instrucción. Comenzamos con el pacto de Dios con Israel, una relación con promesas y responsabilidades. Después escuchamos a Jesús y a los apóstoles. La meta es entender el texto y aprender cómo pertenecer a Dios da forma a la vida diaria.

Nuestra verdad principal: Dios llama a Su pueblo a reflejar Su santidad. Por medio de Jesús, aprendemos a honrarlo con nuestro corazón, nuestras decisiones y nuestro amor por los demás.

1. La instrucción de Dios llegaba hasta la mesa

Levítico 11:1-3 Reina Valera 1909

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciéndoles:

2 Hablad á los hijos de Israel, diciendo: Estos son los animales que comeréis de todos los animales que están sobre la tierra.

3 De entre los animales, todo el de pezuña, y que tiene las pezuñas hendidas, y que rumia, éste comeréis.

Dios habló a Moisés y a Aarón para el pueblo de Israel. Las instrucciones comenzaron con los animales terrestres. Un animal permitido como alimento debía tener la pezuña dividida y rumiar. El capítulo daba a Israel diferencias claras que debía observar.

Levítico 11:4-8 Reina Valera 1909

4 Estos empero no comeréis de los que rumian, y de los que tienen pezuña: el camello, porque rumia mas no tiene pezuña hendida, habéis de tenerlo por inmundo;

5 También el conejo, porque rumia, mas no tiene pezuña, tendréislo por inmundo;

6 Asimismo la liebre, porque rumia, mas no tiene pezuña, tendréisla por inmunda;

7 También el puerco, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, mas no rumia, tendréislo por inmundo.

8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto: tendréislos por inmundos.

Los ejemplos muestran que cumplir solo una condición no era suficiente. “Puerco” significa cerdo. El capítulo usa los nombres y las descripciones de animales de su contexto antiguo. Primero leemos estas instrucciones como parte de la vida de Israel dentro del pacto.

Aquí, “inmundo” es una categoría dentro de las leyes sobre la comida y la adoración. No significa que un animal sea moralmente malo. Estas diferencias ayudaban a Israel a practicar la obediencia en actividades comunes, incluso al elegir una comida.

2. Observa los diferentes grupos

Levítico 11:9-12 Reina Valera 1909

9 Esto comeréis de todas las cosas que están en las aguas: todas las cosas que tienen aletas y escamas en las aguas de la mar, y en los ríos, aquellas comeréis;

10 Mas todas las cosas que no tienen aletas ni escamas en la mar y en los ríos, así de todo reptil de agua como de toda cosa viviente que está en las aguas, las tendréis en abominación.

11 Os serán, pues, en abominación: de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.

12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, tendréislo en abominación.

Para las criaturas que viven en el agua, las instrucciones mencionaban aletas y escamas. “Abominación” es una palabra fuerte para lo que Israel debía rechazar como alimento en este contexto. Debemos entenderla según el tema que trata este pasaje.

Levítico 11:13-19 Reina Valera 1909

13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el esmerejón,

14 El milano, y el buitre según su especie;

15 Todo cuervo según su especie;

16 El avestruz, y la lechuza, y el laro, y el gavilán según su especie,

17 Y el buho, y el somormujo, y el ibis,

18 Y el calamón, y el cisne, y el onocrótalo,

19 Y el herodión, y el caradrión, según su especie, y la abubilla, y el murciélago.

La siguiente lista menciona criaturas que vuelan y que Israel no debía comer. Algunos nombres de estas ediciones antiguas de la Biblia nos resultan poco conocidos hoy. Conservamos el texto completo y seguimos la instrucción principal: el pueblo debía reconocer las diferencias que Dios le había dado.

Levítico 11:20-23 Reina Valera 1909

20 Todo reptil alado que anduviere sobre cuatro pies, tendréis en abominación.

21 Empero esto comeréis de todo reptil alado que anda sobre cuatro pies, que tuviere piernas además de sus pies para saltar con ellas sobre la tierra;

22 Estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, y el langostín según su especie, y el aregol según su especie, y el haghab según su especie.

23 Todo reptil alado que tenga cuatro pies, tendréis en abominación.

Esta sección describe criaturas aladas que se desplazan sobre la tierra y los tipos permitidos que saltan, como las langostas. “Según su especie” señala el tipo de criatura. Son las agrupaciones propias del pasaje. No necesitamos inventar un significado espiritual oculto para cada animal para aprender del capítulo.

¿Qué pueden enseñarnos las decisiones de cada día acerca de escuchar a Dios?

3. Estar inmundo no siempre significaba haber pecado

Levítico 11:24-28 Reina Valera 1909

24 Y por estas cosas seréis inmundos: cualquiera que tocare á sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde:

25 Y cualquiera que llevare de sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde.

26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo: cualquiera que los tocare será inmundo.

27 Y de todos los animales que andan á cuatro pies, tendréis por inmundo cualquiera que ande sobre sus garras: cualquiera que tocare sus cuerpos muertos, será inmundo hasta la tarde.

28 Y el que llevare sus cuerpos muertos, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: habéis de tenerlos por inmundos.

Ahora el tema incluye tocar o cargar animales muertos. La persona podía quedar inmunda hasta la tarde, y quien cargaba un cuerpo muerto debía lavar su ropa. Observa que esta condición tenía un final señalado.

Levítico 11:29-32 Reina Valera 1909

29 Y estos tendréis por inmundos de los reptiles que van arrastrando sobre la tierra: la comadreja, y el ratón, y la rana según su especie,

30 Y el erizo, y el lagarto, y el caracol, y la babosa, y el topo.

31 Estos tendréis por inmundos de todos los reptiles: cualquiera que los tocare, cuando estuvieren muertos, será inmundo hasta la tarde.

32 Y todo aquello sobre que cayere alguno de ellos después de muertos, será inmundo; así vaso de madera, como vestido, ó piel, ó saco, cualquier instrumento con que se hace obra, será metido en agua, y será inmundo hasta la tarde, y así será limpio.

La misma preocupación se extiende a criaturas pequeñas y a los objetos que tocaban después de morir. Ciertos objetos debían ponerse en agua y permanecían inmundos hasta la tarde. Las reglas explicaban tanto cómo se transmitía la impureza como la manera de volver a estar limpio.

Estar ritualmente inmundo no era automáticamente lo mismo que cometer una falta moral. Una persona podía encontrarse con un animal muerto durante su trabajo diario. Aun así, Dios daba instrucciones que debía seguir. La impureza ritual, la suciedad física y la conducta pecaminosa tratan asuntos diferentes; no debemos confundirlas.

4. Dios dio instrucciones concretas para la vida diaria

Levítico 11:33-35 Reina Valera 1909

33 Y toda vasija de barro dentro de la cual cayere alguno de ellos, todo lo que estuviere en ella será inmundo, y quebraréis la vasija:

34 Toda vianda que se come, sobre la cual viniere el agua de tales vasijas, será inmunda: y toda bebida que se bebiere, será en todas esas vasijas inmunda:

35 Y todo aquello sobre que cayere algo del cuerpo muerto de ellos, será inmundo: el horno ú hornillos se derribarán; son inmundos, y por inmundos los tendréis.

Las vasijas de barro y algunos utensilios para cocinar recibían un trato distinto al de los objetos que podían lavarse. “Vianda” significa comida. Israel debía prestar atención a la instrucción para cada situación.

Levítico 11:36-38 Reina Valera 1909

36 Con todo, la fuente y la cisterna donde se recogen aguas, serán limpias: mas lo que hubiere tocado en sus cuerpos muertos será inmundo.

37 Y si cayere de sus cuerpos muertos sobre alguna simiente que se haya de sembrar, será limpia.

38 Mas si se hubiere puesto agua en la simiente, y cayere de sus cuerpos muertos sobre ella, tendréisla por inmunda.

Una fuente o depósito de agua permanecía limpio, y la semilla seca para sembrar recibía un trato distinto al de la semilla mojada. El texto hace estas diferencias con cuidado. Su preocupación expresa es la pureza de Israel delante de Dios; no explica cada regla como una lección médica o científica.

Levítico 11:39-40 Reina Valera 1909

39 Y si algún animal que tuviereis para comer se muriere, el que tocare su cuerpo muerto será inmundo hasta la tarde:

40 Y el que comiere de su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: asimismo el que sacare su cuerpo muerto, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde.

Incluso un animal de una categoría permitida como alimento podía causar impureza al morir. Estos versículos dan instrucciones sobre tocar, comer de su cuerpo muerto o cargarlo. Muestran por qué “animal permitido” y “limpio en toda circunstancia” no significaban lo mismo.

5. La razón era pertenecer a un Dios santo

Levítico 11:41-43 Reina Valera 1909

41 Y todo reptil que va arrastrando sobre la tierra, es abominación; no se comerá.

42 Todo lo que anda sobre el pecho, y todo lo que anda sobre cuatro ó más pies, de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, no lo comeréis, porque es abominación.

43 No ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anda arrastrando, ni os contaminéis con ellos, ni seáis inmundos por ellos.

El capítulo vuelve a las criaturas que se mueven sobre la tierra y le dice a Israel que evite contaminarse con ellas. Estas instrucciones formaban parte de un llamado mayor: vivir como el pueblo del Señor. Los siguientes versículos explican claramente ese llamado.

Levítico 11:44-47 Reina Valera 1909

44 Pues que yo soy Jehová vuestro Dios, vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo: así que no ensuciéis vuestras personas con ningún reptil que anduviere arrastrando sobre la tierra.

45 Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para seros por Dios: seréis pues santos, porque yo soy santo.

46 Esta es la ley de los animales y de las aves, y de todo ser viviente que se mueve en las aguas, y de todo animal que anda arrastrando sobre la tierra;

47 Para hacer diferencia entre inmundo y limpio, y entre los animales que se pueden comer y los animales que no se pueden comer.

Dios dice: “Yo soy Jehová vuestro Dios”, y le recuerda a Israel que lo sacó de Egipto. Él lo había rescatado y llamado a pertenecerle. La obediencia diaria del pueblo debía reflejar la santidad del Dios que lo había liberado.

“Os santificaréis” significa apartarse para Dios. La santidad incluye pertenecerle y honrar Su carácter. El capítulo termina repitiendo su propósito: distinguir entre limpio e inmundo, y entre los animales que podían y no podían comerse.

1 Pedro 1:14-16 Reina Valera 1909

14 Como hijos obedientes, no conformándoos con los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;

15 Sino como aquel que os ha llamado es santo, sed también vosotros santos en toda conversación:

16 Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

Pedro repite el llamado de Dios a la santidad al enseñar a los seguidores de Jesús. “Conversación”, en esta redacción antigua, significa toda nuestra manera de vivir. Pedro llama a los creyentes hijos obedientes y les dice que dejen atrás sus antiguos malos deseos. Pertenecer a nuestro Padre debe dar forma a nuestra vida.

6. Jesús dirige nuestra atención al corazón

Marcos 7:14-19 Reina Valera 1909

14 Y llamando á toda la multitud, les dijo: Oidme todos, y entended:

15 Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar: mas lo que sale de él, aquello es lo que contamina al hombre.

16 Si alguno tiene oídos para oir, oiga.

17 Y apartado de la multitud, habiendo entrado en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola.

18 Y díjoles: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar;

19 Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas.

Esta conversación comenzó con un desacuerdo sobre comer con las manos sin lavar según la tradición religiosa. Jesús llamó al pueblo a escuchar y entender. Explicó que la comida entra en el estómago, mientras que el corazón es el interior de donde salen nuestras decisiones.

“Secreta” se refiere al lugar donde se eliminan los desechos del cuerpo, y “viandas” significa alimentos. Jesús usa esta descripción sencilla de la digestión para enseñar sobre lo que contamina a una persona. Su explicación continúa con las acciones que salen del interior.

Marcos 7:20-23 Reina Valera 1909

20 Mas decía, que lo que del hombre sale, aquello contamina al hombre.

21 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,

22 Los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, las desvergüenzas, el ojo maligno, las injurias, la soberbia, la insensatez.

23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

Jesús menciona pecados reales: la deshonestidad, el robo, las faltas sexuales, la envidia, el orgullo y otras maldades. “Avaricias” habla del deseo codicioso de tener más, y “ojo maligno” señala la envidia. El problema llega más profundo que lo que hay en un plato. Necesitamos la verdad y la misericordia de Dios para cambiar nuestro corazón y nuestras acciones.

Muchos cristianos entienden este pasaje como una enseñanza de que las restricciones alimentarias no definen la pureza de los seguidores de Jesús. Algunos creyentes siguen practicando normas bíblicas de alimentación por convicción. Cualesquiera que sean nuestras decisiones sobre la comida, Jesús nos llama a apartarnos del mal que sale del corazón.

¿Presto tanta atención a mi honestidad, mis motivos y mi trato hacia los demás como a las prácticas externas?

7. Pedro aprende a recibir a las personas

Hechos 10:28 Reina Valera 1909

28 Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío juntarse ó llegarse á extranjero; mas me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo;

Pedro dijo estas palabras al entrar en la casa de Cornelio, un gentil, es decir, alguien que no era judío. Antes, en el mismo capítulo, Pedro había visto una visión con animales. Aquí explica una lección que Dios le enseñó: no debía llamar común o inmunda a ninguna persona.

La declaración de Pedro describe la separación social que él había seguido. Levítico 11 no ordena a Israel rechazar toda visita a la casa de un gentil. No debemos convertir sus categorías de animales en etiquetas sobre el valor de los seres humanos.

Hechos 10:34-36 Reina Valera 1909

34 Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que Dios no hace acepción de personas;

35 Sino que de cualquiera nación que le teme y obra justicia, se agrada.

36 Envió palabra Dios á los hijos de Israel, anunciando la paz por Jesucristo; éste es el Señor de todos.

“Dios no hace acepción de personas” significa que no muestra favoritismo por la nación o el origen de alguien. Pedro anuncia la paz por medio de Jesucristo, el Señor de todos. Las buenas noticias llegan a personas más allá de los límites que Pedro esperaba.

Hechos 10:43 Reina Valera 1909

43 A éste dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.

Pedro deja claro el camino del perdón: viene por el nombre de Jesús a todos los que creen en Él. Debemos recibir a las personas para que escuchen acerca de Jesús, cualquiera que sea su origen. La fe en Él, más que la nacionalidad de una persona, es central en el mensaje de Pedro.

8. Que el amor guíe nuestra vida a la mesa

Romanos 14:13-16 Reina Valera 1909

13 Así que, no juzguemos más los unos de los otros: antes bien juzgad de no poner tropiezo ó escándalo al hermano.

14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de suyo nada hay inmundo: mas á aquel que piensa alguna cosa ser inmunda, para él es inmunda.

15 Empero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme á la caridad. No arruines con tu comida á aquél por el cual Cristo murió.

16 No sea pues blasfemado vuestro bien:

Pablo escribe a creyentes con diferentes convicciones sobre la comida. Dice que está convencido en el Señor Jesús de que nada es inmundo en sí mismo, pero también toma en serio la conciencia de quien piensa de otra manera. Llama a la iglesia a dejar de juzgarse y a evitar que un hermano o una hermana tropiece.

Un “tropiezo” es algo que lleva a otra persona hacia el pecado, como presionarla para actuar contra su conciencia. Pablo nos recuerda que Cristo murió por esa persona. El amor toma en serio su fe. Podemos conversar sobre la Escritura con paciencia y seguir aprendiendo juntos.

Romanos 14:17-19 Reina Valera 1909

17 Que el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Espíritu Santo.

18 Porque el que en esto sirve á Cristo, agrada á Dios, y es acepto á los hombres.

19 Así que, sigamos lo que hace á la paz, y á la edificación de los unos á los otros.

El reino de Dios se caracteriza por la justicia, la paz y el gozo en el Espíritu Santo. “Edificación” significa ayudar a alguien a crecer en la fe. La instrucción práctica de Pablo es buscar lo que ayuda a las personas a seguir a Cristo y vivir en paz.

Si un amigo evita ciertos alimentos por su fe, hazle lugar en tu mesa sin burlas ni presión. Si tú evitas esos alimentos, trata a tu amigo con el mismo respeto. Podemos buscar la verdad de Dios y mostrar amor durante una comida sencilla de cada día.

Conversa con tus amigos

1. ¿Cuál es la diferencia entre la impureza ritual y una acción pecaminosa?

2. ¿Por qué Dios le recuerda a Israel que lo sacó de Egipto al llamarlo a la santidad?

3. Según Jesús, ¿qué sale del corazón y contamina a una persona?

4. ¿Qué aprendió Pedro acerca de las personas y cómo dijo que reciben el perdón?

5. ¿Cómo podrías respetar la conciencia de otro creyente durante una comida compartida?

Ponlo en práctica hoy

Dale gracias al Padre porque puedes pertenecerle por medio de Jesús. Lee otra vez un pasaje y menciona un área de tu vida diaria que necesita Su dirección: tus palabras, tu honestidad, una relación o tu respuesta cuando alguien piensa distinto de ti.

Pídele que te ayude a apartarte de una actitud o acción incorrecta. Después da un paso práctico: di la verdad, pide perdón, detén un comentario hiriente o incluye a alguien que ha quedado fuera. Haz de una comida una oportunidad para dar gracias y mostrar bondad.

Un versículo para recordar

1 Pedro 1:16 Reina Valera 1909

16 Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

Lee este versículo en voz alta. Ser santo comienza con pertenecer al Dios santo y responder a Su llamado. Pídele que te ayude a reflejar Su carácter en una decisión sencilla de hoy.

Oremos juntos

Padre, Tú eres santo y bueno. Gracias por el perdón que recibimos por medio de Jesús. Enséñanos a entender Tu Palabra con cuidado. Limpia nuestro corazón del orgullo, la envidia, la deshonestidad y el egoísmo. Espíritu Santo, ayúdanos a tomar decisiones que honren a nuestro Padre y fortalezcan a los demás. Que nuestros hogares y nuestras mesas sean lugares de gratitud, paz y amor. En el nombre de Jesús, amén.

Los amo, mis amigos. Pueden honrar al Padre en los momentos sencillos de hoy. Caminen con Jesús, escuchen Su Palabra y reciban a los demás con amor.

Texto bíblico y fuentes

El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.

Volver al inicio del estudio