Estudios de Torá · Estudio 20
Santidad en la vida diaria
Conectando la Torá con Jesús
Día 20 · Levítico 19
Descubre cómo el amor a Dios alcanza nuestras palabras, trabajo, familias y vecinos. Explora Levítico 19 y el mandamiento que Jesús destacó sobre amar a los demás.
En este estudio
Comencemos juntos
Padre, muéstranos cómo se ve la santidad en la vida diaria. Haz sinceras nuestras palabras y amorosas nuestras acciones. Ayúdanos a ver a quienes necesitan cuidado. En el nombre de Jesús, amén.
Levítico 19 habla a toda la comunidad, no solo a los sacerdotes. Sus leyes abarcan la adoración y las relaciones diarias. Santidad significa pertenecer a Dios y reflejar Su carácter. Este capítulo muestra que la adoración y nuestra manera de tratar a las personas van juntas.
Verdad principal: El amor a Dios se hace visible cuando tratamos a nuestro prójimo con honestidad, justicia y cuidado.
1. La santidad comienza al pertenecer a Dios
Levítico 19:1-8 Reina Valera 1909
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2 Habla á toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios.
3 Cada uno temerá á su madre y á su padre, y mis sábados guardaréis: Yo Jehová vuestro Dios.
4 No os volveréis á los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición: Yo Jehová vuestro Dios.
5 Y cuando sacrificareis sacrificio de paces á Jehová, de vuestra voluntad lo sacrificaréis.
6 Será comido el día que lo sacrificareis, y el siguiente día: y lo que quedare para el tercer día, será quemado en el fuego.
7 Y si se comiere el día tercero, será abominación; no será acepto:
8 Y el que lo comiere, llevará su delito, por cuanto profanó lo santo de Jehová; y la tal persona será cortada de sus pueblos.
Dios basa Su mandamiento en Su propia santidad. Israel debía honrar a sus padres, guardar Sus días de reposo, rechazar ídolos y tratar las ofrendas de paz como Él indicó. Ser santo no significa creerse importante. Significa tomar a Dios en serio y dejar que Su instrucción guíe nuestra conducta.
2. Deja espacio para que otros coman
Levítico 19:9-14 Reina Valera 1909
9 Cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu tierra segada.
10 Y no rebuscarás tu viña, ni recogerás los granos caídos de tu viña; para el pobre y para el extranjero los dejarás: Yo Jehová vuestro Dios.
11 No hurtaréis, y no engañaréis, ni mentiréis ninguno á su prójimo.
12 Y no juraréis en mi nombre con mentira, ni profanarás el nombre de tu Dios: Yo Jehová.
13 No oprimirás á tu prójimo, ni le robarás. No se detendrá el trabajo del jornalero en tu casa hasta la mañana.
14 No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, mas tendrás temor de tu Dios: Yo Jehová.
Los agricultores debían dejar parte de la cosecha para los pobres y los extranjeros. Los trabajadores debían recibir pronto su salario. Las personas con discapacidad auditiva o visual debían ser protegidas de la crueldad. La santidad llegaba al campo, al trabajo y al trato de un vecino que no podía defenderse fácilmente.
Levítico 19:15-18 Reina Valera 1909
15 No harás agravio en el juicio: no tendrás respeto al pobre, ni honrarás la cara del grande: con justicia juzgarás á tu prójimo.
16 No andarás chismeando en tus pueblos. No te pondrás contra la sangre de tu prójimo: Yo Jehová.
17 No aborrecerás á tu hermano en tu corazón: ingenuamente reprenderás á tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado.
18 No te vengarás, ni guardarás rencor á los hijos de tu pueblo: mas amarás á tu prójimo como á ti mismo: Yo Jehová.
Un juicio justo no debe depender de si alguien es rico o pobre. Dios también habla del chisme, el odio, la venganza y el rencor. Amar al prójimo incluye hablar con verdad sobre una falta sin alimentar el odio. Una corrección amorosa busca el bien de alguien; el chisme difunde sus problemas.
3. Lee con sinceridad las leyes difíciles
Levítico 19:19-22 Reina Valera 1909
19 Mis estatutos guardaréis. A tu animal no harás ayuntar para misturas; tu haza no sembrarás con mistura de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de diversas cosas.
20 Y cuando un hombre tuviere cópula con mujer, y ella fuere sierva desposada con alguno, y no estuviere rescatada, ni le hubiere sido dada libertad, ambos serán azotados: no morirán, por cuanto ella no es libre.
21 Y él traerá á Jehová, á la puerta del tabernáculo del testimonio, un carnero en expiación por su culpa.
22 Y con el carnero de la expiación lo reconciliará el sacerdote delante de Jehová, por su pecado que cometió: y se le perdonará su pecado que ha cometido.
El versículo 19 da a Israel reglas sobre mezclas en cultivos, animales y ropa. Los siguientes tratan una falta sexual con una mujer esclavizada que estaba prometida en matrimonio. El hombre debía presentar una ofrenda por la culpa; su acto se llama pecado. El pasaje refleja un sistema antiguo en el que ella no era libre. Ese contexto no da permiso para poseer o explotar personas.
Levítico 19:23-31 Reina Valera 1909
23 Y cuando hubiereis entrado en la tierra, y plantareis todo árbol de comer, quitaréis su prepucio, lo primero de su fruto: tres años os será incircunciso: su fruto no se comerá.
24 Y el cuarto año todo su fruto será santidad de loores á Jehová.
25 Mas al quinto año comeréis el fruto de él, para que os haga crecer su fruto: Yo Jehová vuestro Dios.
26 No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinaréis.
27 No cortaréis en redondo las extremidades de vuestras cabezas, ni dañarás la punta de tu barba.
28 Y no haréis rasguños en vuestra carne por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna: Yo Jehová.
29 No contaminarás tu hija haciéndola fornicar: porque no se prostituya la tierra, y se hincha de maldad.
30 Mis sábados guardaréis, y mi santuario tendréis en reverencia: Yo Jehová.
31 No os volváis á los encantadores y á los adivinos: no los consultéis ensuciándoos con ellos: Yo Jehová vuestro Dios.
Los árboles frutales nuevos requerían paciencia antes de disfrutar su fruto. Israel también recibió advertencias contra prácticas espirituales falsas, ciertas costumbres de duelo y la explotación sexual de una hija. Estas leyes formaban a un pueblo cuya adoración pertenecía al Señor. Debemos buscar Su dirección y proteger a las personas, sin usarlas por dinero o por deseos personales.
4. El amor alcanza a quien se siente excluido
Levítico 19:32-37 Reina Valera 1909
32 Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor: Yo Jehová.
33 Y cuando el extranjero morare contigo en vuestra tierra, no le oprimiréis.
34 Como á un natural de vosotros tendréis al extranjero que peregrinare entre vosotros; y ámalo como á ti mismo; porque peregrinos fuisteis en la tierra de Egipto: Yo Jehová vuestro Dios.
35 No hagáis agravio en juicio, en medida de tierra, ni en peso, ni en otra medida.
36 Balanzas justas, pesas justas, epha justo, é hin justo tendréis: Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto.
37 Guardad pues todos mis estatutos, y todos mis derechos, y ponedlos por obra: Yo Jehová.
Honra a las personas mayores. Ama al extranjero como a ti mismo. Usa pesas y medidas honestas. Israel conocía la experiencia de vivir como extranjero en Egipto, y ese recuerdo debía formar su manera de recibir a otros. Hoy podemos comenzar con precios justos, medidas honestas, paciencia para escuchar y bondad hacia quienes llegan.
5. Jesús destaca el centro del mandamiento
Marcos 12:28-34 Reina Valera 1909
28 Y llegándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
29 Y Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
30 Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento.
31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él;
33 Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas, y amar al prójimo como á sí mismo, más es que todos los holocaustos y sacrificios.
34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dice: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.
Jesús une el amor a Dios con el amor al prójimo. Cita el mandamiento sobre el prójimo que acabamos de leer. No son deberes que compiten. El amor a Dios debe formar nuestro amor a las personas. Conocer las palabras correctas importa, pero Jesús nos llama a vivirlas de verdad.
Conversa con tus amigos
1. ¿Qué mandamiento sobre la vida diaria te sorprendió?
2. ¿Qué diferencia hay entre una corrección amorosa y el chisme?
3. ¿A quién podrías recibir o ayudar esta semana?
Ponlo en práctica
Elige una acción concreta de amor al prójimo: paga lo que debes, comparte comida, recibe a alguien nuevo o deja de repetir un rumor. Hazlo con sencillez y sinceridad.
Un versículo para recordar
Marcos 12:31 Reina Valera 1909
31 Y el segundo es semejante á él: Amarás á tu prójimo como á ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Tu prójimo es una persona a quien amar, no un problema que evitar.
Oremos juntos
Padre, haz práctico nuestro amor. Enséñanos honestidad en el trabajo, bondad al hablar, justicia al decidir y generosidad con lo que nos das. Ayúdanos a amarte con todo el corazón y a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.