Estudios de Torá · Estudio 23
Demos a Dios lo mejor
Conectando la Torá con Jesús
Día 23 · Levítico 22
Explora Levítico 22 y aprende a honrar lo que pertenece a Dios. Descubre cómo la ofrenda completa de Jesús nos da un corazón agradecido para adorar.
En este estudio
Comencemos juntos
Padre, ayúdanos a acercarnos con respeto y gratitud. Enséñanos a cuidar fielmente Tus dones y confiar en la ofrenda perfecta de Jesús. En Su nombre, amén.
Levítico 22 continúa las instrucciones para los sacerdotes y después habla de los sacrificios aceptables. Las cosas santas eran dones apartados para el servicio de Dios. El pueblo debía tratarlas como Él indicó, recordando al Señor que lo sacó de Egipto.
Verdad principal: Honramos a Dios con obediencia agradecida porque Él nos ha dado primero.
1. Trata los dones santos con cuidado
Levítico 22:1-9 Reina Valera 1909
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2 Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehová.
3 Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran á Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo Jehová.
4 Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, ó padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda de mortecino, ó el varón del cual hubiere salido derramamiento de semen;
5 O el varón que hubiere tocado cualquier reptil, por el cual será inmundo, ú hombre por el cual venga á ser inmundo, conforme á cualquiera inmundicia suya;
6 La persona que lo tocare, será inmunda hasta la tarde, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su carne con agua.
7 Y cuando el sol se pusiere, será limpio; y después comerá las cosas sagradas, porque su pan es.
8 Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, para contaminarse en ello: Yo Jehová.
9 Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren: Yo Jehová que los santifico.
Un sacerdote ritualmente impuro debía esperar y cumplir la limpieza requerida antes de comer alimento santo. El capítulo menciona condiciones normales del cuerpo y contacto con impureza. Esa condición no era automáticamente una falta moral. Ignorar a propósito las instrucciones de Dios era un asunto distinto y tenía consecuencias serias.
Levítico 22:10-16 Reina Valera 1909
10 Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote, ni el jornalero, no comerá cosa sagrada.
11 Mas el sacerdote, cuando comprare persona de su dinero, ésta comerá de ella, y el nacido en su casa: éstos comerán de su pan.
12 Empero la hija del sacerdote, cuando se casare con varón extraño, ella no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.
13 Pero si la hija del sacerdote fuere viuda, ó repudiada, y no tuviere prole, y se hubiere vuelto á la casa de su padre, como en su mocedad, comerá del pan de su padre; mas ningún extraño coma de él.
14 Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá á ella su quinto, y darálo al sacerdote con la cosa sagrada.
15 No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová:
16 Y no les harán llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos: porque yo Jehová soy el que los santifico.
El alimento santo sostenía a la familia del sacerdote, con reglas detalladas sobre quién podía comerlo. El pasaje incluye la realidad antigua de siervos comprados; esa descripción no es un modelo para poseer personas hoy. También indica cómo reparar el haber comido alimento santo por error: devolverlo y añadir una quinta parte, es decir, veinte por ciento.
Reparar el daño importa. Si dañamos algo que se nos confió, una disculpa debe llevar a un esfuerzo sincero por arreglarlo. Respetar a Dios incluye cuidar lo que se ha dado para Su servicio.
2. Una ofrenda no era para deshacerse de lo sobrante
Levítico 22:17-25 Reina Valera 1909
17 Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
18 Habla á Aarón y á sus hijos, y á todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, ó de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus voluntarias oblaciones que ofrecieren á Jehová en holocausto;
19 De vuestra voluntad ofreceréis macho sin defecto de entre las vacas, de entre los corderos, ó de entre las cabras.
20 Ninguna cosa en que haya falta ofreceréis, porque no será acepto por vosotros.
21 Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio de paces á Jehová para presentar voto, ú ofreciendo voluntariamente, sea de vacas ó de ovejas, sin tacha será acepto; no ha de haber en él falta.
22 Ciego, ó perniquebrado, ó mutilado, ó verrugoso, ó sarnoso, ó roñoso, no ofreceréis éstos á Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.
23 Buey ó carnero que tenga de más ó de menos, podrás ofrecer por ofrenda voluntaria; mas por voto no será acepto.
24 Herido ó magullado, rompido ó cortado, no ofreceréis á Jehová, ni en vuestra tierra lo haréis.
25 Y de mano de hijo de extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de todas estas cosas; porque su corrupción está en ellas: hay en ellas falta, no se os aceptarán.
Los animales ofrecidos debían cumplir los requisitos indicados. No se debía presentar un animal dañado como si Dios no mereciera una obediencia cuidadosa. El versículo 23 hace una distinción entre una ofrenda voluntaria y una relacionada con un voto. Debemos leer esos detalles sin hacer que todas las reglas parezcan iguales.
La lección no es que Dios ame más a los ricos. Es que la adoración debe ser sincera y atenta a Su palabra. Dar a Dios lo mejor incluye honestidad, atención, disposición y cuidado. No podemos comprar Su amor con un regalo costoso.
3. Recuerda al Dios que te rescató
Levítico 22:26-33 Reina Valera 1909
26 Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
27 El buey, ó el cordero, ó la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre: mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido á Jehová.
28 Y sea buey ó carnero, no degollaréis en un día á él y á su hijo.
29 Y cuando sacrificareis sacrificio de hacimiento de gracias á Jehová, de vuestra voluntad lo sacrificaréis.
30 En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día: Yo Jehová.
31 Guardad pues mis mandamientos, y ejecutadlos: Yo Jehová.
32 Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo Jehová que os santifico;
33 Que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehová.
Un animal recién nacido debía permanecer con su madre siete días antes de poder ser ofrecido. No se debía matar a una madre y su cría el mismo día. Las ofrendas de gratitud también tenían un tiempo indicado para comerlas. El capítulo termina con la razón de la obediencia: el Señor sacó a Israel de Egipto para ser su Dios.
4. Jesús se entregó por completo
1 Pedro 1:18-21 Reina Valera 1909
18 Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro ó plata;
19 Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación:
20 Ya ordenado de antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postrimeros tiempos por amor de vosotros,
21 Que por él creéis á Dios, el cual le resucitó de los muertos, y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sea en Dios.
Pedro usa el lenguaje de un cordero sin defecto para describir a Cristo. Nuestro rescate no fue comprado con plata u oro, sino con Su sangre preciosa. Jesús dio Su vida, y Dios lo levantó de los muertos. Nuestra adoración comienza al recibir ese regalo y poner nuestra esperanza en Dios.
Hebreos 10:10-14 Reina Valera 1909
10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.
11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:
12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,
13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
Hebreos dice que la ofrenda de Jesús fue hecha una vez para siempre. Los sacrificios repetidos no podían lograr lo que logró Su única ofrenda. No añadimos un sacrificio mejor para completar Su obra. Respondemos a Su ofrenda completa con fe y con una vida cada vez más formada por Él.
Conversa con tus amigos
1. ¿Cómo debían tratar los sacerdotes el alimento santo?
2. ¿Qué puede significar dar lo mejor cuando tienes poco dinero?
3. ¿Cómo forma nuestra gratitud la ofrenda completa de Jesús?
Ponlo en práctica
Dedica hoy toda tu atención a Dios durante un breve tiempo de oración. Después cumple una responsabilidad con cuidado como servicio agradecido. Si puedes, repara algo que hayas descuidado.
Un versículo para recordar
Hebreos 10:14 Reina Valera 1909
14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.
Nuestra confianza descansa en la ofrenda completa de Jesús.
Oremos juntos
Padre, gracias por dar a Tu Hijo. Líbranos de una adoración descuidada y de tratar de ganar Tu amor. Enséñanos a recibir Tu gracia, cuidar lo que nos confías y servir con corazones agradecidos. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.