Estudios de Torá · Estudio 16
Vistos, amados y limpiados
Conectando la Torá con Jesús
Día 16 · Levítico 15
Lee Levítico 15 con dignidad y cuidado, conoce a la mujer que Jesús llamó Hija y aprende a acercarte por medio de Él.
En este estudio
Comencemos juntos
Padre, abre nuestro entendimiento al leer Tu Palabra. Ayúdanos a escuchar Tus instrucciones en su contexto, a ver a Jesús con claridad y a responder con fe y amor. En el nombre de Jesús, amén.
Levítico 15 habla abiertamente de los flujos del cuerpo, incluidas funciones normales y condiciones prolongadas. Usaremos lenguaje respetuoso y leeremos el capítulo dentro de la adoración de Israel en el pacto. La impureza ritual no era automáticamente una falta moral ni una razón para despreciar a alguien.
Verdad principal: La santidad de Dios importa, y Jesús recibe con compasión a quienes sufren y abre el camino para acercarnos.
1. Las instrucciones incluían dificultades privadas
Levítico 15:1-7 Reina Valera 1909
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés y á Aarón, diciendo:
2 Hablad á los hijos de Israel, y decidles: Cualquier varón, cuando su simiente manare de su carne, será inmundo.
3 Y esta será su inmundicia en su flujo; sea que su carne destiló por causa de su flujo, ó que su carne se obstruyó á causa de su flujo, él será inmundo.
4 Toda cama en que se acostare el que tuviere flujo, será inmunda; y toda cosa sobre que se sentare, inmunda será.
5 Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus vestidos; lavaráse también á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde.
6 Y el que se sentare sobre aquello en que se hubiere sentado el que tiene flujo, lavará sus vestidos, se lavará también á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde.
7 Asimismo el que tocare la carne del que tiene flujo, lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.
El capítulo comienza con un hombre que tiene un flujo continuo. “Flujo” se refiere a una salida de líquido del cuerpo. Las instrucciones incluyen a la persona, la cama y los lugares donde se sienta. Describen consecuencias rituales del contacto, no una afirmación de que la persona valga menos.
Levítico 15:8-12 Reina Valera 1909
8 Y si el que tiene flujo escupiere sobre el limpio, éste lavará sus vestidos, y después de haberse lavado con agua, será inmundo hasta la tarde.
9 Y todo aparejo sobre que cabalgare el que tuviere flujo, será inmundo.
10 Y cualquiera que tocare cualquiera cosa que haya estado debajo de él, será inmundo hasta la tarde; y el que la llevare, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde.
11 Y todo aquel á quien tocare el que tiene flujo, y no lavare con agua sus manos, lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.
12 Y la vasija de barro en que tocare el que tiene flujo, será quebrada; y toda vasija de madera será lavada con agua.
Otras reglas tratan del contacto, la ropa, las manos y los recipientes. Lavarse y esperar hasta la tarde aparecen repetidamente. Debemos observar los límites y los finales indicados en vez de imaginar que todo contacto producía un rechazo permanente.
Levítico 15:13-15 Reina Valera 1909
13 Y cuando se hubiere limpiado de su flujo el que tiene flujo, se ha de contar siete días desde su purificación, y lavará sus vestidos, y lavará su carne en aguas vivas, y será limpio.
14 Y el octavo día tomará dos tórtolas, ó dos palominos, y vendrá delante de Jehová á la puerta del tabernáculo del testimonio, y los dará al sacerdote:
15 Y harálos el sacerdote, el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto: y le purificará el sacerdote de su flujo delante de Jehová.
Después de que terminaba el flujo, el hombre contaba siete días, se lavaba y llevaba ofrendas al octavo día. El sacerdote hacía expiación por esa condición. La ofrenda pertenece a este proceso de purificación; no demuestra que toda enfermedad sea resultado de un pecado particular.
2. También se incluían funciones normales del cuerpo
Levítico 15:16-18 Reina Valera 1909
16 Y el hombre, cuando de él saliere derramamiento de semen, lavará en aguas toda su carne, y será inmundo hasta la tarde.
17 Y toda vestimenta, ó toda piel sobre la cual hubiere el derramamiento del semen, lavaráse con agua, y será inmunda hasta la tarde.
18 Y la mujer con quien el varón tuviera ayuntamiento de semen, ambos se lavarán con agua, y serán inmundos hasta la tarde.
Estos versículos tratan de la salida de semen, un líquido reproductivo, y de las relaciones sexuales. Se requería lavarse y permanecer inmundo hasta la tarde. El pasaje no dice que el cuerpo sea malo ni que la intimidad matrimonial legítima sea un pecado moral. No debemos confundir el estado ritual con la culpa moral.
3. Lee acerca de las mujeres sin avergonzarlas
Levítico 15:19-24 Reina Valera 1909
19 Y cuando la mujer tuviere flujo de sangre, y su flujo fuere en su carne, siete días estará apartada; y cualquiera que tocare en ella, será inmundo hasta la tarde.
20 Y todo aquello sobre que ella se acostare mientras su separación, será inmundo: también todo aquello sobre que se sentare, será inmundo.
21 Y cualquiera que tocare á su cama, lavará sus vestidos, y después de lavarse con agua, será inmundo hasta la tarde.
22 También cualquiera que tocare cualquier mueble sobre que ella se hubiere sentado, lavará sus vestidos; lavaráse luego á sí mismo con agua, y será inmundo hasta la tarde.
23 Y si estuviere sobre la cama, ó sobre la silla en que ella se hubiere sentado, el que tocare en ella será inmundo hasta la tarde.
24 Y si alguno durmiere con ella, y su menstruo fuere sobre él, será inmundo por siete días; y toda cama sobre que durmiere, será inmunda.
Esta sección trata de la menstruación, el sangrado mensual de una mujer, y de los efectos rituales del contacto durante ese tiempo. Las expresiones antiguas describen ese sangrado. Estas instrucciones no deben convertirse en excusa para burlarse de las niñas o las mujeres. Leemos reglas de acceso a las cosas santas dentro del antiguo Israel.
Levítico 15:25-27 Reina Valera 1909
25 Y la mujer, cuando siguiere el flujo de su sangre por muchos días fuera del tiempo de su costumbre, ó cuando tuviere flujo de sangre más de su costumbre; todo el tiempo del flujo de su inmundicia, será inmunda como en los días de su costumbre.
26 Toda cama en que durmiere todo el tiempo de su flujo, le será como la cama de su costumbre; y todo mueble sobre que se sentare, será inmundo, como la inmundicia de su costumbre.
27 Cualquiera que tocare en esas cosas será inmundo; y lavará sus vestidos, y á sí mismo se lavará con agua, y será inmundo hasta la tarde.
Una mujer cuyo sangrado duraba más del tiempo habitual permanecía en esa condición mientras continuara. Imagina el peso de una dificultad prolongada que afectaba la vida diaria y el contacto con otros. El texto nos ayuda a entender el trasfondo de la mujer que conoceremos en Marcos.
Levítico 15:28-30 Reina Valera 1909
28 Y cuando fuere libre de su flujo, se ha de contar siete días, y después será limpia.
29 Y el octavo día tomará consigo dos tórtolas, ó dos palominos, y los traerá al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio:
30 Y el sacerdote hará el uno ofrenda por el pecado, y el otro holocausto; y la purificará el sacerdote delante de Jehová del flujo de su inmundicia.
Cuando terminaba el sangrado, había un camino señalado para volver: siete días seguidos de ofrendas al octavo día. Tanto el hombre como la mujer con flujos prolongados tenían un camino de limpieza. Las instrucciones de Dios incluían un final a su condición restringida.
4. La morada de Dios explica la seriedad
Levítico 15:31-33 Reina Valera 1909
31 Así apartaréis los hijos de Israel de sus inmundicias, á fin de que no mueran por sus inmundicias, ensuciando mi tabernáculo que está entre ellos.
32 Esta es la ley del que tiene flujo, y del que sale derramamiento de semen, viniendo á ser inmundo á causa de ello;
33 Y de la que padece su costumbre, y acerca del que tuviere flujo, sea varón ó hembra, y del hombre que durmiere con mujer inmunda.
El capítulo declara su propósito: impedir que se contaminara el tabernáculo de Dios entre Israel. El centro es la santa presencia de Dios dentro de la comunidad. No debemos reducir este capítulo a la higiene ni tratarlo como una lista de personas que Dios rechaza.
5. Jesús se detuvo por una mujer que sufría
Marcos 5:25-29 Reina Valera 1909
25 Y una mujer que estaba con flujo de sangre doce años hacía,
26 Y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 Como oyó hablar de Jesús, llegó por detrás entre la compañía, y tocó su vestido.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su vestido, seré salva.
29 Y luego la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
Esta mujer había sufrido sangrado durante doce años y había gastado todo buscando ayuda. Oyó hablar de Jesús y extendió la mano hacia Su ropa. Marcos relata que el sangrado se detuvo. Su historia es personal: años de dolor, recursos agotados y esperanza puesta en Jesús.
Marcos 5:30-34 Reina Valera 1909
30 Y luego Jesús, conociendo en sí mismo la virtud que había salido de él, volviéndose á la compañía, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Y le dijeron sus discípulos: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Y él miraba alrededor para ver á la que había hecho esto.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en sí había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.
Jesús no dejó que permaneciera como una persona sin nombre entre la multitud. Ella le dijo la verdad, y Él la llamó “Hija” y la envió en paz. Sus palabras le devolvieron dignidad además de reconocer su sanidad. Podemos orar con fe y compasión sin culpar a quienes siguen sufriendo.
6. Acércate por medio de Jesús
Hebreos 10:19-22 Reina Valera 1909
19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de Jesucristo,
20 Por el camino que él nos consagró nuevo y vivo, por el velo, esto es, por su carne;
21 Y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
22 Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
Hebreos enseña que Jesús abre el camino a la presencia de Dios por Su sangre. Nos acercamos con un corazón sincero y confianza en Él. La respuesta a nuestra necesidad no es fingir que la santidad no importa; es confiar en el Sumo Sacerdote que hace posible nuestro acercamiento.
Conversa con tus amigos
1. ¿Por qué debemos distinguir la impureza ritual de una falta moral?
2. ¿Qué comunicó Jesús al llamar “Hija” a la mujer?
3. Según Hebreos, ¿por qué podemos acercarnos a Dios?
Ponlo en práctica
Usa palabras respetuosas acerca del cuerpo y la enfermedad. Si alguien comparte una dificultad privada, escucha con bondad y protege su dignidad.
Lleva con sinceridad a Jesús una preocupación que has guardado. Pide a un creyente de confianza que ore contigo y ofrece compañía paciente a alguien que sufre.
Un versículo para llevar contigo
Hebreos 10:22 Reina Valera 1909
22 Lleguémonos con corazón verdadero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua limpia.
Lee este versículo despacio. Cuéntale a un amigo qué te enseña acerca de Jesús y cómo vas a responder.
Oremos juntos
Padre, gracias porque podemos acercarnos con sinceridad a Ti por medio de Jesús. Líbranos de la vergüenza que oculta nuestras necesidades. Danos palabras respetuosas, compasión paciente y fe en nuestro gran Sumo Sacerdote. Ayúdanos a ver a quienes sufren como personas que Tú amas. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.