Renovados en la Palabra
Todos los estudios de Torá

Colección completa de Levítico · Capítulos 1-27

Estudios de Torá · Estudio 8

Un corazón agradecido y una mesa compartida

Conectando la Torá con Jesús

Clase ocho · Levítico 7

Lee primero los pasajes bíblicos completos. Después descubre cómo Levítico 7, la mesa de Jesús y la enseñanza de los apóstoles nos ayudan a vivir con gratitud, fidelidad y amor por los demás.

Reina Valera 1909 · Pasajes bíblicos completos

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En este estudio

Parte 1 · Lee primero los pasajes bíblicos

Comienza con estos pasajes completos. Lee con calma y haz una pausa entre las lecturas. Las citas bíblicas conservan su redacción histórica. La enseñanza que sigue explica palabras antiguas y nos ayuda a entender los pasajes juntos.

Levítico 7:1-38 Reina Valera 1909

1 ASIMISMO esta es la ley de la expiación de la culpa: es cosa muy santa.

2 En el lugar donde degollaren el holocausto, degollarán la víctima por la culpa; y rociará su sangre en derredor sobre el altar:

3 Y de ella ofrecerá todo su sebo, la cola, y el sebo que cubre los intestinos.

4 Y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y el que está sobre los ijares; y con los riñones quitará el redaño de sobre el hígado.

5 Y el sacerdote lo hará arder sobre el altar; ofrenda encendida á Jehová: es expiación de la culpa.

6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá: será comida en el lugar santo: es cosa muy santa.

7 Como la expiación por el pecado, así es la expiación de la culpa: una misma ley tendrán: será del sacerdote que habrá hecho la reconciliación con ella.

8 Y el sacerdote que ofreciere holocausto de alguno, el cuero del holocausto que ofreciere, será para él.

9 Asimismo todo presente que se cociere en horno, y todo el que fuere aderezado en sartén, ó en cazuela, será del sacerdote que lo ofreciere.

10 Y todo presente amasado con aceite, y seco, será de todos los hijos de Aarón, tanto al uno como al otro.

11 Y esta es la ley del sacrificio de las paces, que se ofrecerá á Jehová:

12 Si se ofreciere en hacimiento de gracias, ofrecerá por sacrificio de hacimiento de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.

13 Con tortas de pan leudo ofrecerá su ofrenda en el sacrificio de hacimientos de gracias de sus paces.

14 Y de toda la ofrenda presentará una parte por ofrenda elevada á Jehová, y será del sacerdote que rociare la sangre de los pacíficos.

15 Y la carne del sacrificio de sus pacíficos en hacimiento de gracias, se comerá en el día que fuere ofrecida: no dejarán de ella nada para otro día.

16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, ó voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será comido; y lo que de él quedare, comerse ha el día siguiente:

17 Y lo que quedare para el tercer día de la carne del sacrificio, será quemado en el fuego.

18 Y si se comiere de la carne del sacrificio de sus paces el tercer día, el que lo ofreciere no será acepto, ni le será imputado; abominación será, y la persona que de él comiere llevará su pecado.

19 Y la carne que tocare á alguna cosa inmunda, no se comerá; al fuego será quemada; mas cualquiera limpio comerá de aquesta carne.

20 Y la persona que comiere la carne del sacrificio de paces, el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será cortada de sus pueblos.

21 Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en inmundicia de hombre, ó en animal inmundo, ó en cualquiera abominación inmunda, y comiere la carne del sacrificio de las paces, el cual es de Jehová, aquella persona será cortada de sus pueblos.

22 Habló aún Jehová á Moisés, diciendo:

23 Habla á los hijos de Israel, diciendo: Ningún sebo de buey, ni de cordero, ni de cabra, comeréis.

24 El sebo de animal mortecino, y el sebo del que fué arrebatado de fieras, se aparejará para cualquiera otro uso, mas no lo comeréis.

25 Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se ofrece á Jehová ofrenda encendida, la persona que lo comiere, será cortada de sus pueblos.

26 Además, ninguna sangre comeréis en todas vuestras habitaciones, así de aves como de bestias.

27 Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal persona será cortada de sus pueblos.

28 Habló más Jehová á Moisés, diciendo:

29 Habla á los hijos de Israel, diciendo: El que ofreciere sacrificio de sus paces á Jehová, traerá su ofrenda del sacrificio de sus paces á Jehová;

30 Sus manos traerán las ofrendas que se han de quemar á Jehová: traerá el sebo con el pecho: el pecho para que éste sea agitado, como sacrificio agitado delante de Jehová;

31 Y el sebo lo hará arder el sacerdote en el altar; mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.

32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de los sacrificios de vuestras paces.

33 El que de los hijos de Aarón ofreciere la sangre de las paces, y el sebo, de él será en porción la espaldilla derecha;

34 Porque he tomado de los hijos de Israel, de los sacrificios de sus paces, el pecho que se agita, y la espaldilla elevada en ofrenda, y lo he dado á Aarón el sacerdote y á sus hijos, por estatuto perpetuo de los hijos de Israel.

35 Esta es por la unción de Aarón y la unción de sus hijos, la parte de ellos en las ofrendas encendidas á Jehová, desde el día que él los allegó para ser sacerdotes de Jehová:

36 Lo cual mandó Jehová que les diesen, desde el día que él los ungió de entre los hijos de Israel, por estatuto perpetuo en sus generaciones.

37 Esta es la ley del holocausto, del presente, de la expiación por el pecado, y de la culpa, y de las consagraciones, y del sacrificio de las paces:

38 La cual intimó Jehová á Moisés, en el monte de Sinaí, el día que mandó á los hijos de Israel que ofreciesen sus ofrendas á Jehová en el desierto de Sinaí.

Hebreos 10:10-14 Reina Valera 1909

10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.

11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:

12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,

13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.

Lucas 22:14-20 Reina Valera 1909

14 Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles.

15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;

16 Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.

17 Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;

18 Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.

19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

20 Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

1 Corintios 10:14-22 Reina Valera 1909

14 Por tanto, amados míos, huid de la idolatría.

15 Como á sabios hablo; juzgad vosotros lo que digo.

16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17 Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

18 Mirad á Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?

19 ¿Qué pues digo? ¿Que el ídolo es algo? ¿ó que sea algo lo que es sacrificado á los ídolos?

20 Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22 ¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

Colosenses 3:12-17 Reina Valera 1909

12 Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.

Parte 2 · Entendamos lo que leímos

Oremos: Padre, ayúdanos a escuchar con atención Tu Palabra. Muéstranos lo que enseñaste a Israel y cómo estos pasajes nos ayudan a entender a Jesús. Danos corazones agradecidos y enséñanos a cuidarnos unos a otros. En el nombre de Jesús, amén.

En la clase 7 aprendimos sobre el servicio diario de los sacerdotes. Levítico 7 continúa esas instrucciones. Explica la ofrenda por la culpa, el sacrificio de paz y las porciones que recibían los sacerdotes. El capítulo termina recordándonos que Dios dio estos mandatos a Moisés en el Sinaí.

Torá significa instrucción. Estos mandatos formaban parte del pacto de Dios con Israel. Un pacto es una relación firme que incluye promesas y responsabilidades. Primero preguntamos qué significaban estas instrucciones para Israel. Después seguimos la enseñanza del Nuevo Testamento sobre Jesús y nuestra respuesta a Él.

Nuestra verdad principal: Jesús nos acerca a Dios. Respondemos con corazones agradecidos, adoración fiel y amor unos por otros.

1. Dios apartó las ofrendas y cuidó de los sacerdotes

Levítico 7:1 Reina Valera 1909

1 ASIMISMO esta es la ley de la expiación de la culpa: es cosa muy santa.

Levítico 7:6-7 Reina Valera 1909

6 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá: será comida en el lugar santo: es cosa muy santa.

7 Como la expiación por el pecado, así es la expiación de la culpa: una misma ley tendrán: será del sacerdote que habrá hecho la reconciliación con ella.

La ofrenda por la culpa trataba con el mal cometido. “Muy santa” significa que estaba especialmente apartada para Dios. Los sacerdotes no podían tratarla de cualquier manera. Dios indicó quiénes podían comer de ella y en qué lugar.

El capítulo también habla de la sangre y de cierta grasa alrededor de los órganos del animal. Palabras como “grosura”, “riñones” y “redaño” describen grasa y partes de su cuerpo. Eran instrucciones reales para los sacrificios de Israel. No necesitamos dar a cada parte un significado espiritual oculto.

Levítico 7:31-32 Reina Valera 1909

31 Y el sebo lo hará arder el sacerdote en el altar; mas el pecho será de Aarón y de sus hijos.

32 Y daréis al sacerdote para ser elevada en ofrenda, la espaldilla derecha de los sacrificios de vuestras paces.

Dios también dio a los sacerdotes porciones de los sacrificios de paz. Quien traía una ofrenda la presentaba personalmente, y los sacerdotes recibían las partes que Dios había indicado. La adoración incluía honrar a Dios y alimentar a quienes servían. Hoy podemos responder sirviendo con fidelidad y cuidando de quienes sirven a otros.

2. La gratitud tenía un lugar en la mesa

Levítico 7:11-13 Reina Valera 1909

11 Y esta es la ley del sacrificio de las paces, que se ofrecerá á Jehová:

12 Si se ofreciere en hacimiento de gracias, ofrecerá por sacrificio de hacimiento de gracias tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, y flor de harina frita en tortas amasadas con aceite.

13 Con tortas de pan leudo ofrecerá su ofrenda en el sacrificio de hacimientos de gracias de sus paces.

El sacrificio de paz incluía una comida. Algunas porciones correspondían al altar, otras eran para los sacerdotes, y las personas ritualmente limpias podían comer la carne restante. Una razón para traer esta ofrenda era dar gracias. El adorador respondía a Dios con gratitud.

Observa el pan. La ofrenda de gratitud incluía pan sin levadura y pan con levadura. La levadura hace crecer la masa. El texto no dice que el pan con levadura se quemara sobre el altar. Debemos seguir las instrucciones de esta ofrenda en particular, sin suponer que todas tenían las mismas reglas.

Levítico 7:15-17 Reina Valera 1909

15 Y la carne del sacrificio de sus pacíficos en hacimiento de gracias, se comerá en el día que fuere ofrecida: no dejarán de ella nada para otro día.

16 Mas si el sacrificio de su ofrenda fuere voto, ó voluntario, el día que ofreciere su sacrificio será comido; y lo que de él quedare, comerse ha el día siguiente:

17 Y lo que quedare para el tercer día de la carne del sacrificio, será quemado en el fuego.

La carne de la ofrenda de gratitud debía comerse ese mismo día. La de una ofrenda relacionada con un voto o un regalo voluntario podía comerse ese día y al siguiente. La carne que quedara al tercer día debía quemarse. Un voto era una promesa seria a Dios. Una ofrenda voluntaria era un regalo presentado libremente.

Estas eran las instrucciones de Dios para la adoración de Israel. El pasaje no explica todas las razones de esos límites de tiempo. No necesitamos inventarlas. Una lección clara es que la gratitud y la obediencia iban juntas. Dar gracias a Dios también significaba tomar en serio Sus palabras.

Cuando doy gracias a Dios, ¿cómo pueden mis decisiones mostrar que lo escucho?

3. Compartir la comida también requería respeto a Dios

Levítico 7:19-21 Reina Valera 1909

19 Y la carne que tocare á alguna cosa inmunda, no se comerá; al fuego será quemada; mas cualquiera limpio comerá de aquesta carne.

20 Y la persona que comiere la carne del sacrificio de paces, el cual es de Jehová, estando inmunda, aquella persona será cortada de sus pueblos.

21 Además, la persona que tocare alguna cosa inmunda, en inmundicia de hombre, ó en animal inmundo, ó en cualquiera abominación inmunda, y comiere la carne del sacrificio de las paces, el cual es de Jehová, aquella persona será cortada de sus pueblos.

Aquí, “inmundo” describe la condición de una persona o de un objeto según las reglas de adoración de Israel. No significa simplemente sucio, ni siempre quiere decir que alguien había hecho algo malo. Dios dio a Israel límites para acercarse a lo que era santo.

La advertencia de ser “cortada de sus pueblos” era seria. Ignorar estas reglas traía consecuencias graves dentro del pacto de Dios con Israel. No debemos usar este pasaje para decir que Dios rechaza a una persona pobre, enferma o que está pasando por dificultades. El tema es cómo tratar y comer correctamente las ofrendas sagradas de Israel.

Levítico 7:25-27 Reina Valera 1909

25 Porque cualquiera que comiere sebo de animal, del cual se ofrece á Jehová ofrenda encendida, la persona que lo comiere, será cortada de sus pueblos.

26 Además, ninguna sangre comeréis en todas vuestras habitaciones, así de aves como de bestias.

27 Cualquiera persona que comiere alguna sangre, la tal persona será cortada de sus pueblos.

Dios también prohibió comer la grasa de los sacrificios descrita en el capítulo y prohibió comer sangre. Estos mandatos formaban parte de la vida de Israel bajo el pacto. Enseñaban al pueblo a respetar lo que Dios había reservado. Las comidas sagradas de Israel eran parte de la adoración, y compartirlas requería obedecer a Dios con cuidado.

4. Jesús se entregó una sola vez por nosotros

Hebreos 10:10-14 Reina Valera 1909

10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.

11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:

12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,

13 Esperando lo que resta, hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

14 Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados.

Los sacerdotes de Israel ofrecían sacrificios una y otra vez. Hebreos dirige nuestra atención a Jesús, quien se ofreció a Sí mismo una sola vez. Su sacrificio no necesita repetirse. Podemos acercarnos a Dios gracias a lo que Jesús ha hecho por nosotros.

“Santificados” significa apartados para Dios. El versículo 14 no dice que los creyentes nunca se equivoquen o que ya no necesiten crecer. Describe el resultado permanente de la ofrenda de Jesús a favor de Su pueblo. Nuestra confianza descansa en Su sacrificio completo mientras seguimos aprendiendo a obedecerlo.

La gratitud es nuestra respuesta a este regalo. No presentamos buenas obras como un pago para conseguir que Jesús nos ame. Confiamos en Él y respondemos a Su amor con nuestra manera de vivir.

5. Jesús reúne a Su pueblo alrededor de Su mesa

Lucas 22:19-20 Reina Valera 1909

19 Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

20 Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

Jesús compartió la cena de la Pascua con Sus apóstoles. Habló del pan como Su cuerpo entregado por ellos y de la copa como el nuevo pacto en Su sangre. Un pacto es una relación firme establecida por Dios. Jesús dirigió su atención a Su muerte cercana y les dijo que lo recordaran.

La cena de la Pascua era diferente de la ofrenda de gratitud de Levítico 7. No debemos tratarlas como si fueran la misma ceremonia. Aun así, ambos pasajes nos ayudan a ver que una comida puede tener un lugar importante en la adoración. Pablo añade una conexión entre compartir una comida sagrada y pertenecer a una comunidad.

1 Corintios 10:16-18 Reina Valera 1909

16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

17 Porque un pan, es que muchos somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel un pan.

18 Mirad á Israel según la carne: los que comen de los sacrificios ¿no son partícipes con el altar?

“Comunión” significa compartir o participar juntos. Pablo habla de participar en el cuerpo y la sangre de Cristo. Después señala a Israel: quienes comían los sacrificios participaban del altar. Su comparación muestra que estas comidas expresaban una relación real de adoración.

Pablo también dice que los muchos somos un cuerpo. Alrededor de la mesa del Señor, recordamos juntos a Jesús como personas que le pertenecen. Eso debe influir en cómo nos tratamos cuando termina la comida.

6. Pertenecer a Jesús nos llama a adorarlo con fidelidad

1 Corintios 10:20-22 Reina Valera 1909

20 Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, á los demonios lo sacrifican, y no á Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios.

21 No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios: no podéis ser partícipes de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.

22 ¿O provocaremos á celo al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

Pablo advertía a los creyentes que no participaran en la adoración a los ídolos. Un ídolo es algo que las personas adoran en lugar del Dios verdadero. Aquí, su preocupación era participar en esa adoración, no simplemente sentarse junto a alguien que creyera de otra manera. Dijo a la iglesia que huyera de la idolatría.

La mesa del Señor requería fidelidad al Señor. Las personas no podían honrar a Jesús en un acto de adoración y después participar en una adoración que se apartaba de Él. La advertencia de provocar a celo al Señor expresa Su justo derecho a recibir la fidelidad de Su pueblo.

Nuestra respuesta es adorar a Jesús y seguirlo con sinceridad. Podemos tratar a nuestros vecinos con bondad y respeto mientras permanecemos fieles a Él. Un corazón agradecido aprende a decirle sí a Jesús en las decisiones de cada día.

7. Deja que la gratitud cambie cómo tratas a los demás

Colosenses 3:12-15 Reina Valera 1909

12 Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

Pablo comienza llamando a estos creyentes escogidos, santos y amados. El amor de Dios viene antes de su respuesta. Les dice que se vistan de bondad, humildad, mansedumbre y paciencia, como quien se pone ropa. “Entrañas de misericordia” es una forma antigua de hablar de una compasión profunda.

El perdón y el amor forman parte de esta vida compartida. Recordamos que el Señor nos ha perdonado y aprendemos a perdonar a otros. Ser un cuerpo significa que las personas a nuestro lado importan. La gratitud debe oírse en nuestras oraciones y verse en cómo las cuidamos.

Colosenses 3:16-17 Reina Valera 1909

16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.

Dejar que la palabra de Cristo habite en nosotros en abundancia significa darle espacio para que forme nuestros pensamientos y decisiones. Leemos, escuchamos, aprendemos, cantamos y nos ayudamos a entender. Dar gracias por medio de Jesús se vuelve parte de la vida diaria.

Inténtalo en tu próxima comida: menciona un regalo de Dios, dale gracias y presta atención a alguien en la mesa. Incluye a quien se sienta apartado. Habla con bondad. Ayuda a recoger. Un corazón agradecido puede hacer de una comida sencilla un momento de amor y cuidado.

Conversa con tus amigos

1. ¿Qué nos enseñan las distintas instrucciones de Levítico 7 sobre escuchar a Dios con atención?

2. ¿Cómo proveían las ofrendas para los sacerdotes? ¿De qué manera podemos cuidar a quienes sirven a otros?

3. ¿Qué nos enseña Hebreos sobre el sacrificio de Jesús? ¿Por qué puede nuestra gratitud comenzar con lo que Él ya ha hecho?

4. ¿Por qué se relaciona compartir la mesa del Señor con ser fieles a Jesús y cuidar de Su pueblo?

5. ¿Qué cualidad de Colosenses 3 necesitas practicar hoy: compasión, bondad, humildad, mansedumbre, paciencia, perdón o amor?

Ponlo en práctica hoy

Da gracias por cosas concretas. Dile a Dios tres cosas por las que estás agradecido, incluyendo lo que Jesús ha hecho por ti. Puedes hablar con sinceridad de un día difícil y aun así agradecerle Su cuidado.

Haz espacio para alguien. Comparte una comida si puedes, o dedica tiempo y atención a una persona. Escucha sin prisa. Deja que tu gratitud se convierta en un acto concreto de bondad.

Elige una respuesta fiel. Lee de nuevo Colosenses 3:12-17 y pide a Jesús que te ayude a poner en práctica una instrucción. Al terminar el día, dale gracias por Su ayuda y habla con Él de lo que todavía estás aprendiendo.

Un versículo para recordar

Colosenses 3:17 Reina Valera 1909

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.

Lee este versículo en voz alta. Piensa en algo que dirás o harás hoy. ¿Cómo puedes hacerlo de una manera que honre a Jesús y dé gracias a Dios?

Oremos juntos

Padre, gracias por acercarnos a Ti por medio de Jesús. Gracias por Su sacrificio completo y por hacernos parte de Su pueblo. Enséñanos a adorarte con fidelidad, escuchar Tu Palabra y vivir agradecidos. Haznos pacientes, dispuestos a perdonar y bondadosos. Ayúdanos a ver a quienes necesitan cuidado y a compartir lo que nos has dado. En el nombre de Jesús, amén.

Los amo, mis amigos. Mientras siguen a Jesús, dejen que su gratitud haga espacio para alguien más.

Texto bíblico y fuentes

El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.

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