Estudios de Torá · Estudio 7
Caminando con Dios, día tras día
Conectando la Torá con Jesús
Día siete · Levítico 6:8-30
Lee primero los pasajes bíblicos completos. Después descubre el servicio diario de los sacerdotes, el sacerdocio eterno de Jesús y cómo la oración, la alabanza y la bondad pueden transformar nuestra vida diaria.
En este estudio
Parte 1 · Lee primero los pasajes bíblicos
Lee estos pasajes completos antes de comenzar la enseñanza. Puedes leer despacio con un amigo y hacer una pausa entre los pasajes. Las citas bíblicas conservan su redacción histórica. La enseñanza explica las palabras antiguas y conecta los pasajes paso a paso.
Levítico 6:8-30 Reina Valera 1909
8 Habló aún Jehová á Moisés, diciendo:
9 Manda á Aarón y á sus hijos diciendo: Esta es la ley del holocausto: (es holocausto, porque se quema sobre el altar toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él:)
10 El sacerdote se pondrá su vestimenta de lino, y se vestirá pañetes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y pondrálas junto al altar.
11 Después se desnudará de sus vestimentas, y se pondrá otras vestiduras, y sacará las cenizas fuera del real al lugar limpio.
12 Y el fuego encendido sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará sobre él el holocausto, y quemará sobre él los sebos de las paces.
13 El fuego ha de arder continuamente en el altar; no se apagará.
14 Y esta es la ley del presente: Han de ofrecerlo los hijos de Aarón delante de Jehová, delante del altar.
15 Y tomará de él un puñado de la flor de harina del presente, y de su aceite, y todo el incienso que está sobre el presente, y harálo arder sobre el altar por memoria, en olor suavísimo á Jehová.
16 Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus hijos: sin levadura se comerá en el lugar santo; en el atrio del tabernáculo del testimonio lo comerán.
17 No se cocerá con levadura: helo dado á ellos por su porción de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, como la expiación por el pecado, y como la expiación por la culpa.
18 Todos los varones de los hijos de Aarón comerán de ella. Estatuto perpetuo será para vuestras generaciones tocante á las ofrendas encendidas de Jehová: toda cosa que tocare en ellas será santificada.
19 Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
20 Esta es la ofrenda de Aarón y de sus hijos, que ofrecerán á Jehová el día que serán ungidos: la décima parte de un epha de flor de harina, presente perpetuo, la mitad á la mañana y la mitad á la tarde.
21 En sartén se aderezará con aceite; frita la traerás, y los pedazos cocidos del presente ofrecerás á Jehová en olor de suavidad.
22 Y el sacerdote que en lugar de Aarón fuere ungido de entre sus hijos, hará la ofrenda; estatuto perpetuo de Jehová: toda ella será quemada.
23 Y todo presente de sacerdote será enteramente quemado; no se comerá.
24 Y habló Jehová á Moisés, diciendo:
25 Habla á Aarón y á sus hijos, diciendo: Esta es la ley de la expiación: en el lugar donde será degollado el holocausto, será degollada la expiación por el pecado delante de Jehová: es cosa santísima.
26 El sacerdote que la ofreciere por expiación, la comerá: en el lugar santo será comida, en el atrio del tabernáculo del testimonio.
27 Todo lo que en su carne tocare, será santificado; y si cayere de su sangre sobre el vestido, lavarás aquello sobre que cayere, en el lugar santo.
28 Y la vasija de barro en que fuere cocida, será quebrada: y si fuere cocida en vasija de metal, será fregada y lavada con agua.
29 Todo varón de entre los sacerdotes la comerá: es cosa santísima.
30 Mas no se comerá de expiación alguna, de cuya sangre se metiere en el tabernáculo del testimonio para reconciliar en el santuario: al fuego será quemada.
Hebreos 7:23-28 Reina Valera 1909
23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer.
24 Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:
25 Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27 Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Hebreos 13:10-16 Reina Valera 1909
10 Tenemos un altar, del cual no tienen facultad de comer los que sirven al tabernáculo.
11 Porque los cuerpos de aquellos animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el pontífice, son quemados fuera del real.
12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
13 Salgamos pues á él fuera del real, llevando su vituperio.
14 Porque no tenemos aquí ciudad permanente, mas buscamos la por venir.
15 Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre.
16 Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
Juan 15:4-5 Reina Valera 1909
4 Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.
5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
1 Pedro 2:4-5 Reina Valera 1909
4 Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa,
5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
Romanos 12:1-2 Reina Valera 1909
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.
2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Parte 2 · Entendamos lo que leímos
Oremos: Padre, abre nuestro corazón a tu Palabra. Ayúdanos a entender lo que enseñaste a Israel y cómo estos pasajes nos llevan a Jesús. Enséñanos a caminar contigo en los momentos sencillos de cada día. En el nombre de Jesús, amén.
En el día 6 aprendimos sobre la confesión, el perdón y la reparación del daño. Hoy la atención pasa a los sacerdotes y su trabajo diario. Levítico 6:8-30 da instrucciones sobre el altar, las ofrendas y el cuidado de las cosas apartadas para Dios.
Torá significa instrucción. Estos mandamientos formaban parte del pacto de Dios con Israel. Un pacto es una relación firme con promesas y responsabilidades. Aarón y sus hijos servían como sacerdotes y ofrecían sacrificios en nombre del pueblo. Primero escucharemos sus instrucciones. Después seguiremos la conexión con Jesús y los apóstoles.
Nuestra verdad principal: Como Jesús nos acerca a Dios, podemos adorarlo con decisiones fieles, día tras día.
1. El fuego necesitaba cuidado diario
Levítico 6:12-13 Reina Valera 1909
12 Y el fuego encendido sobre el altar no ha de apagarse, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará sobre él el holocausto, y quemará sobre él los sebos de las paces.
13 El fuego ha de arder continuamente en el altar; no se apagará.
El altar era el lugar donde se quemaban las ofrendas. Dios mandó a los sacerdotes mantener encendido su fuego. Cada mañana, un sacerdote añadía leña y acomodaba el holocausto. El trabajo continuaba aunque no hubiera una celebración especial.
Este era un fuego real en el altar de Israel. Podemos aprender del cuidado constante de los sacerdotes, pero el versículo no manda sentir entusiasmo a cada momento. La fidelidad consiste en seguir confiando en Dios y obedeciéndolo, incluso en los días tranquilos o difíciles.
Piensa en el cuidado de una planta. Regarla mucho una sola vez no reemplaza su cuidado constante. De manera parecida, un hermoso culto puede animarnos, y nuestra relación con Dios continúa en casa, en la escuela y en el trabajo. Seguimos escuchándolo y respondiendo.
¿De qué manera sencilla puedo prestar atención a Dios hoy?
2. El trabajo sencillo puede honrar a Dios
Levítico 6:10-11 Reina Valera 1909
10 El sacerdote se pondrá su vestimenta de lino, y se vestirá pañetes de lino sobre su carne; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y pondrálas junto al altar.
11 Después se desnudará de sus vestimentas, y se pondrá otras vestiduras, y sacará las cenizas fuera del real al lugar limpio.
El sacerdote también retiraba las cenizas. Usaba la ropa que Dios había indicado, colocaba las cenizas junto al altar y después se cambiaba de ropa para llevarlas fuera del campamento, a un lugar limpio. Hasta la limpieza formaba parte del servicio a Dios.
El lino es un tipo de tela. Los «pañetes» eran una prenda que cubría la parte inferior del cuerpo. «Fuera del real» significa fuera del campamento. Estos detalles muestran que a Dios le importaba cómo se hacía el trabajo.
La lección práctica es sencilla: un trabajo puede importar aunque nadie lo vea. Lavar platos, cumplir una promesa, preparar una habitación o ayudar con paciencia puede ser una manera de honrar a Dios. La tarea del sacerdote nos enseña a tomar en serio las responsabilidades diarias.
3. Dios cuidaba a quienes servían
Levítico 6:16 Reina Valera 1909
16 Y el sobrante de ella lo comerán Aarón y sus hijos: sin levadura se comerá en el lugar santo; en el atrio del tabernáculo del testimonio lo comerán.
Levítico 6:14-18 explica la ofrenda de cereal. La Reina Valera 1909 también la llama «presente». Se preparaba con harina, aceite e incienso. Una parte se quemaba como memorial para el Señor. Lo que quedaba alimentaba a Aarón y a sus hijos, quienes lo comían en el lugar santo indicado.
«Santo» significa apartado para Dios. «Sin levadura» significa preparado sin el ingrediente que hace subir la masa. La ofrenda se trataba según las instrucciones de Dios, y por medio de ella Él daba alimento a los sacerdotes. La adoración incluía respeto a Dios y cuidado de quienes servían.
Levítico 6:22-23 Reina Valera 1909
22 Y el sacerdote que en lugar de Aarón fuere ungido de entre sus hijos, hará la ofrenda; estatuto perpetuo de Jehová: toda ella será quemada.
23 Y todo presente de sacerdote será enteramente quemado; no se comerá.
Había una regla distinta para la ofrenda de cereal del propio sacerdote. Levítico 6:19-23 describe una ofrenda continua: la mitad por la mañana y la mitad por la tarde. Se quemaba por completo. El sacerdote no comía su propia ofrenda de cereal. Debemos notar esta diferencia para entender bien cada ofrenda.
Para nosotros, esto es una invitación a servir con cuidado y a cuidar a quienes sirven. Podemos compartir una comida, ofrecer ayuda práctica o animar a alguien que dedica su tiempo a otros sin llamar la atención. Así respondemos a la bondad de Dios.
4. Trata lo santo con cuidado
Levítico 6:25-26 Reina Valera 1909
25 Habla á Aarón y á sus hijos, diciendo: Esta es la ley de la expiación: en el lugar donde será degollado el holocausto, será degollada la expiación por el pecado delante de Jehová: es cosa santísima.
26 El sacerdote que la ofreciere por expiación, la comerá: en el lugar santo será comida, en el atrio del tabernáculo del testimonio.
Levítico 6:30 Reina Valera 1909
30 Mas no se comerá de expiación alguna, de cuya sangre se metiere en el tabernáculo del testimonio para reconciliar en el santuario: al fuego será quemada.
La ofrenda por el pecado trataba con el pecado delante de Dios. Este pasaje daba instrucciones a los sacerdotes sobre dónde se sacrificaba y dónde podían comer su carne. El versículo 30 presenta una excepción importante: cuando su sangre entraba al santuario para hacer expiación, la ofrenda no se comía. Se quemaba.
«Santuario» significa un lugar apartado para la adoración. «Expiación» describe la manera que Dios dio para tratar con el pecado y restaurar la relación con Él. Estas eran instrucciones importantes para acercarse a un Dios santo.
Levítico 6:27-29 también da reglas para lavar la sangre de la ropa y tratar las ollas usadas para cocinar. Una vasija de barro se rompía; una de metal se fregaba y se enjuagaba. Las cosas que tocaban la ofrenda quedaban bajo reglas especiales para las cosas santas.
Debemos leer estas instrucciones como parte de la adoración de Israel. Enseñan respeto por lo que pertenece a Dios. Nuestra respuesta hoy incluye escuchar con atención su Palabra y adorarlo con sinceridad. Ahora veremos cómo el Nuevo Testamento nos dirige a Jesús.
5. Jesús es nuestro Sumo Sacerdote para siempre
Hebreos 7:24-27 Reina Valera 1909
24 Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:
25 Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
26 Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27 Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
Un sumo sacerdote representaba al pueblo delante de Dios. Los sacerdotes de Israel envejecían y morían, y otros ocupaban su lugar. Jesús vive para siempre. Su sacerdocio continúa y Él puede salvar a quienes se acercan a Dios por medio de Él.
«Interceder» significa actuar a favor de alguien delante de Dios. Jesús no ha dejado de cuidarnos. Vive para interceder por su pueblo. Cuando oramos, nuestra confianza está en Él.
Hebreos también presenta una diferencia clara: Jesús es santo y no tiene pecado. No necesitaba un sacrificio por pecados propios. Se ofreció por nosotros una sola vez. Su sacrificio está completo, aunque nuestra adoración y obediencia continúan cada día.
Hebreos 13:11-13 Reina Valera 1909
11 Porque los cuerpos de aquellos animales, la sangre de los cuales es metida por el pecado en el santuario por el pontífice, son quemados fuera del real.
12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo por su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
13 Salgamos pues á él fuera del real, llevando su vituperio.
Hebreos 13:10-14 conecta los sacrificios con Jesús, quien sufrió fuera de la puerta de la ciudad. Su lenguaje sobre el altar nos dirige a lo que Él ha dado por medio de su sacrificio. El derecho a comer una comida sacerdotal no reemplazaba el acercarse a Él. El autor nos llama a permanecer con Jesús aun cuando otros lo rechacen.
«Santificar» significa apartar para Dios. «Vituperio» se refiere al desprecio o a los insultos que alguien recibe. Seguir a Jesús puede costarnos la aprobación de otras personas, pero nuestra esperanza va más allá de lo que este mundo puede darnos.
6. Permanece cerca de Jesús
Juan 15:4-5 Reina Valera 1909
4 Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí.
5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque sin mí nada podéis hacer.
Jesús se compara con una vid y compara a sus discípulos con las ramas. La vid es la planta que produce uvas. «Pámpano» significa una rama de esa planta. La rama recibe vida de la vid. Nuestro caminar diario empieza al depender de Jesús y permanecer en nuestra relación con Él.
La oración y la lectura de la Biblia nos ayudan a escuchar a Jesús y responderle. No son pagos para comprar su amor. Le presentamos nuestras preguntas, confiamos en lo que dice y obedecemos con la fuerza que Él da. Aunque un día parezca común, podemos seguir cerca de Él.
1 Pedro 2:4-5 Reina Valera 1909
4 Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa,
5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
Pedro llama a los creyentes piedras vivas que juntos forman una casa espiritual. También los llama un sacerdocio santo. Por medio de Jesús, el pueblo de Dios puede ofrecer una adoración que le agrada. Esto incluye a toda la comunidad de creyentes, no solo a quienes dirigen una reunión de la iglesia.
Fíjate en las palabras «por Jesucristo». Él es la razón por la que nuestros sacrificios espirituales son agradables a Dios. Servimos juntos como personas que reciben vida de Él. Cada uno puede contribuir con amor, oración y ayuda práctica.
7. Deja que la adoración transforme tu día
Romanos 12:1-2 Reina Valera 1909
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.
2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Pablo comienza con las misericordias de Dios. Su bondad viene antes de nuestra respuesta. Ser un «sacrificio vivo» significa ofrecerle nuestra vida: palabras, trabajo, pensamientos, tiempo y acciones. Así la adoración alcanza más que los cantos en una reunión.
Una mente renovada aprende a pensar según la verdad de Dios. Por ejemplo, cuando otros se burlan de un compañero, podemos tratarlo con bondad. Cuando una tarea es difícil, podemos actuar con honestidad en vez de hacer trampa. Nuestras decisiones comienzan a mostrar lo que aprendemos de Jesús.
Hebreos 13:15-16 Reina Valera 1909
15 Así que, ofrezcamos por medio de él á Dios siempre sacrificio de alabanza, es á saber, fruto de labios que confiesen á su nombre.
16 Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
Hebreos menciona tres maneras de responder: alabar a Dios, hacer el bien y compartir. «Comunicación» en este versículo significa compartir con otros. Una oración de gratitud, comida para alguien que la necesita o tiempo para ayudar a un vecino pueden ser parte de nuestra adoración por medio de Jesús.
La fidelidad diaria crece cuando seguimos acudiendo a Jesús. Comienza hoy con una respuesta sincera. Dale gracias, escucha su Palabra y cuida a alguien que Él ha puesto cerca de ti.
Conversa con tus amigos
1. ¿Qué hacían los sacerdotes cada día para cuidar el altar, y qué podemos aprender de su fidelidad?
2. ¿Por qué los sacerdotes debían prestar atención a las distintas reglas de cada ofrenda?
3. ¿En qué se diferencia el sacrificio de Jesús de los sacrificios que los sacerdotes ofrecían repetidamente?
4. ¿Qué nos enseña la imagen de la vid y las ramas sobre nuestra dependencia de Jesús?
5. ¿Cómo podrían la alabanza, las buenas acciones y el compartir formar parte de tu adoración hoy?
Ponlo en práctica hoy
Comienza con gratitud. Dile a Dios algo específico por lo que estás agradecido. Lee otra vez uno de los pasajes de hoy y pregunta: «¿Qué me estás enseñando aquí?»
Elige una tarea sencilla y hazla con cuidado. Ayuda en casa, cumple una responsabilidad con honestidad o escucha a alguien con paciencia. Pídele a Jesús que te ayude a servir con amor.
Comparte algo útil: una comida, una palabra de ánimo o tiempo para ayudar. Al terminar el día, dale gracias a Dios por su ayuda y habla con sinceridad sobre lo que todavía necesitas aprender.
Un versículo para recordar
Hebreos 13:16 Reina Valera 1909
16 Y de hacer bien y de la comunicación no os olvidéis: porque de tales sacrificios se agrada Dios.
Lee el versículo en voz alta. Menciona una manera de hacer el bien y algo que puedas compartir. Recuerda que estos sacrificios se ofrecen por medio de Jesús.
Oremos juntos
Padre, gracias por acercarnos a ti por medio de Jesús. Gracias porque su sacrificio está completo y Él vive para interceder por nosotros. Enséñanos a depender de Él, escuchar tu Palabra y servir con cuidado. Que nuestras palabras te alaben y nuestras acciones muestren amor. Ayúdanos a caminar contigo fielmente, día tras día. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos. Sigan caminando con Jesús en los momentos sencillos de cada día. Esos momentos le importan.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.