Estudios de Torá · Estudio 29
Perteneces a la familia de Dios
Conectando la Torá con Jesús
Números · Lección 1 · Capítulo 1
Aprendamos a caminar con nuestro Padre. Comenzamos con lo que significa pertenecer, compartir responsabilidades y cuidarnos unos a otros por la fe en Jesús.
En este estudio
Comencemos juntos
Padre, ayúdanos a entender Tu Palabra. Enséñanos a recibir Tu amor, cuidar a otros y hacer nuestra parte con buena disposición. En el nombre de Jesús, amén.
Después de Levítico, llegamos a Números. Israel todavía está en el monte Sinaí, en el segundo año después de salir de Egipto. Dios ya ha rescatado a este pueblo. Ahora lo prepara para el camino que sigue. Necesitan aprender a caminar juntos.
Piensa en un padre amoroso que prepara a su familia para un viaje. Se asegura de que todos sepan adónde ir y cómo ayudar. Darle una tarea a un hijo no significa que deba ganarse un lugar en la familia. La responsabilidad nace de pertenecer a ella.
Verdad principal: Por la fe en Jesús, pertenecemos a la familia de Dios. Aprendemos a cuidarnos unos a otros y a compartir las responsabilidades.
1. Entiende lo que Dios pidió
Números 1:1-4 Reina Valera 1909
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo del testimonio, en el primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:
2 Tomad el encabezamiento de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas:
3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir á la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus cuadrillas.
4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno cabeza de la casa de sus padres.
Un censo es un conteo organizado de personas. Este tenía un propósito claro: contar a los hombres de veinte años en adelante que podían servir en el ejército. No era un conteo de todas las personas de Israel. Las mujeres, los niños y los demás también eran importantes. Su valor no dependía de estar en esta lista.
Una palabra antigua de este pasaje es «linajes». Se refiere a los grupos familiares. Moisés debía contar a los hombres uno por uno, con la ayuda de los jefes de sus familias.
2. Nadie tenía que hacerlo todo
Números 1:5-16 Reina Valera 1909
5 Y estos son los nombres de los varones que estarán con vosotros: De la tribu de Rubén, Elisur hijo de Sedeur.
6 De Simeón, Selumiel hijo de Zurisaddai.
7 De Judá, Naasón hijo de Aminadab.
8 De Issachâr, Nathanael hijo de Suar.
9 De Zabulón, Eliab hijo de Helón.
10 De los hijos de José: de Ephraim, Elisama hijo de Ammiud; de Manasés, Gamaliel hijo de Pedasur.
11 De Benjamín, Abidán hijo de Gedeón.
12 De Dan, Ahiezer hijo de Ammisaddai.
13 De Aser, Phegiel hijo de Ocrán.
14 De Gad, Eliasaph hijo de Dehuel.
15 De Nephtalí, Ahira hijo de Enán.
16 Estos eran los nombrados de la congregación, príncipes de las tribus de sus padres, capitanes de los millares de Israel.
Dios nombró a un jefe de cada tribu para ayudar. Moisés y Aarón no tenían que hacer todo el trabajo solos. Estos nombres nos recuerdan que una comunidad grande está formada por personas y familias reales.
Números 1:17-19 Reina Valera 1909
17 Tomó pues Moisés y Aarón á estos varones que fueron declarados por sus nombres:
18 Y juntaron toda la congregación en el primero del mes segundo, y fueron reunidos sus linajes, por las casas de sus padres, según la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, por sus cabezas,
19 Como Jehová lo había mandado á Moisés; y contólos en el desierto de Sinaí.
Los jefes escucharon, reunieron al pueblo e hicieron el trabajo. A veces obedecer consiste en hacer con cuidado una tarea común. En casa, puede ser guardar las cosas, cumplir una promesa o preguntar cómo puedes ayudar. Una buena familia deja espacio tanto para ayudar como para recibir ayuda.
3. Distintos tamaños, un solo pueblo
Números 1:20-27 Reina Valera 1909
20 Y los hijos de Rubén, primogénito de Israel, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
21 Los contados de ellos, de la tribu de Rubén, fueron cuarenta y seis mil y quinientos.
22 De los hijos de Simeón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, los contados de ellos conforme á la cuenta de los nombres por sus cabezas, todos los varones de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
23 Los contados de ellos, de la tribu de Simeón, cincuenta y nueve mil y trescientos.
24 De los hijos de Gad, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
25 Los contados de ellos, de la tribu de Gad, cuarenta y cinco mil seiscientos y cincuenta.
26 De los hijos de Judá, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
27 Los contados de ellos, de la tribu de Judá, setenta y cuatro mil y seiscientos.
Estos versículos cuentan a Rubén, Simeón, Gad y Judá. Las palabras se repiten porque cada tribu sigue las mismas instrucciones. Lean en voz alta el nombre y el total de cada tribu. No necesitas memorizar todos los números para entender la enseñanza.
Números 1:28-35 Reina Valera 1909
28 De los hijos de Issachâr, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
29 Los contados de ellos, de la tribu de Issachâr, cincuenta y cuatro mil y cuatrocientos.
30 De los hijos de Zabulón, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de sus nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
31 Los contados de ellos, de la tribu de Zabulón, cincuenta y siete mil y cuatrocientos.
32 De los hijos de José: de los hijos de Ephraim, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
33 Los contados de ellos, de la tribu de Ephraim, cuarenta mil y quinientos.
34 De los hijos de Manasés, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
35 Los contados de ellos, de la tribu de Manasés, treinta y dos mil y doscientos.
Después vienen Isacar, Zabulón, Efraín y Manasés. Algunos grupos son más grandes que otros. Eso no significa que sean más amados o valiosos. Una familia no debe medir el valor de alguien por su fuerza, su popularidad o la cantidad de trabajo que puede hacer.
Números 1:36-43 Reina Valera 1909
36 De los hijos de Benjamín, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
37 Los contados de ellos, de la tribu de Benjamín, treinta y cinco mil y cuatrocientos.
38 De los hijos de Dan, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
39 Los contados de ellos, de la tribu de Dan, sesenta y dos mil y setecientos.
40 De los hijos de Aser, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
41 Los contados de ellos, de la tribu de Aser, cuarenta y un mil y quinientos.
42 De los hijos de Nephtalí, por sus generaciones, por sus familias, por las casas de sus padres, conforme á la cuenta de los nombres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra;
43 Los contados de ellos, de la tribu de Nephtalí, cincuenta y tres mil y cuatrocientos.
Benjamín, Dan, Aser y Neftalí completan el conteo de las tribus. Cada grupo tiene su lugar dentro del mismo pueblo. Trabajar juntos no exige que todos seamos iguales.
Números 1:44-46 Reina Valera 1909
44 Estos fueron los contados, los cuales contaron Moisés y Aarón, con los príncipes de Israel, que eran doce, uno por cada casa de sus padres.
45 Y fueron todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir á la guerra en Israel;
46 Fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos y cincuenta.
El total de este censo militar es de 603,550 hombres. No es la población completa. Saber a quiénes se contó nos ayuda a entender el número. La lista prepara al pueblo para una responsabilidad compartida.
4. Algunos servían de otra manera
Números 1:47-54 Reina Valera 1909
47 Pero los Levitas no fueron contados entre ellos según la tribu de sus padres.
48 Porque habló Jehová á Moisés, diciendo:
49 Solamente no contarás la tribu de Leví, ni tomarás la cuenta de ellos entre los hijos de Israel:
50 Mas tú pondrás á los Levitas en el tabernáculo del testimonio, y sobre todos sus vasos, y sobre todas las cosas que le pertenecen: ellos llevarán el tabernáculo y todos sus vasos, y ellos servirán en él, y asentarán sus tiendas alrededor del tabernáculo.
51 Y cuando el tabernáculo partiere, los Levitas lo desarmarán; y cuando el tabernáculo parare, los Levitas lo armarán: y el extraño que se llegare, morirá.
52 Y los hijos de Israel asentarán sus tiendas cada uno en su escuadrón, y cada uno junto á su bandera, por sus cuadrillas;
53 Mas los Levitas asentarán las suyas alrededor del tabernáculo del testimonio, y no habrá ira sobre la congregación de los hijos de Israel: y los Levitas tendrán la guarda del tabernáculo del testimonio.
54 E hicieron los hijos de Israel conforme á todas las cosas que mandó Jehová á Moisés; así lo hicieron.
Los levitas tenían otra tarea. Cuidaban, transportaban y vigilaban el tabernáculo, la tienda sagrada donde Dios se reunía con Su pueblo. Su trabajo era importante, aunque no fueran contados con el ejército. Distintas responsabilidades pueden servir a un mismo propósito.
La advertencia tan seria del versículo 51 pertenece al santuario de Israel bajo el pacto dado en el Sinaí. Aquí «extraño» significa alguien que no estaba autorizado para esa tarea. No es permiso para hacer daño a visitantes o extranjeros. Debemos entender el contexto de un mandato antes de aplicar su enseñanza.
5. Cómo pertenecemos por medio de Jesús
Gálatas 3:26-29 Reina Valera 1909
26 Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
27 Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos.
28 No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varón, ni hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.
Pablo explica a los creyentes cómo pertenecen a la familia de Dios: por la fe en Cristo Jesús. Ser fuerte, importante o muy ocupado no les gana ese lugar. Estos versículos hablan de pertenecer a Cristo; Números 1 describe el censo militar de Israel. Son contextos distintos. El censo no era una lista de miembros de una iglesia.
1 Corintios 12:12-22 Reina Valera 1909
12 Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo.
13 Porque por un Espíritu somos todos bautizados en un cuerpo, ora Judíos ó Griegos, ora siervos ó libres; y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.
14 Pues ni tampoco el cuerpo es un miembro, sino muchos.
15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?
16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo: ¿por eso no será del cuerpo?
17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como quiso.
19 Que si todos fueran un miembro, ¿dónde estuviera el cuerpo?
20 Mas ahora muchos miembros son á la verdad, empero un cuerpo.
21 Ni el ojo puede decir á la mano: No te he menester: ni asimismo la cabeza á los pies: No tengo necesidad de vosotros.
22 Antes, mucho más los miembros del cuerpo que parecen más flacos, son necesarios;
Pablo compara a los creyentes con las partes de un cuerpo. Un pie no necesita convertirse en mano para ser importante. Un ojo no puede decirle a una mano: «No te necesito». De la misma manera, no debemos despreciar a alguien porque sus dones, su edad o su fuerza sean distintos de los nuestros.
1 Corintios 12:25-27 Reina Valera 1909
25 Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se interesen los unos por los otros.
26 Por manera que si un miembro padece, todos los miembros á una se duelen; y si un miembro es honrado, todos los miembros á una se gozan.
27 Pues vosotros sois el cuerpo de Cristo, y miembros en parte.
Un padre amoroso enseña a sus hijos a estar atentos unos a otros. Si alguien sufre, no lo dejamos solo. Si alguien recibe buenas noticias, nos alegramos con él. Así se hace visible lo que significa pertenecer: damos y recibimos cuidado.
Conversemos juntos
1. ¿A quiénes se contó en Números 1? ¿Por qué no estar en este censo no hace menos importante a una persona?
2. ¿En qué era diferente el trabajo de los levitas? ¿Qué responsabilidad puedes tener en casa?
3. Según Gálatas 3:26, ¿cómo llegamos a ser hijos de Dios?
4. ¿Quién necesita cuidado o ánimo esta semana? ¿Cómo podemos ayudar juntos?
Practícalo esta semana
Cada persona dice una tarea con la que puede ayudar. Elijan tareas adecuadas para la edad y la capacidad de cada uno. Después pregunten: «¿En qué necesitas que te ayude?». Hagan la tarea sin compararse con los demás. Den gracias a alguien cuyo trabajo muchas veces pasa desapercibido.
Un versículo para recordar
Gálatas 3:26 Reina Valera 1909
26 Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús.
Nuestro lugar en la familia de Dios se basa en la fe en Jesús. Desde ese lugar de pertenencia, aprendemos a servir.
Oremos juntos
Padre, gracias por recibirnos por medio de Jesús. Ayúdanos a valorar a cada persona, cumplir nuestras promesas y cuidar a quienes sufren. Enséñanos a pedir ayuda y a ofrecerla con amor. Que nuestro hogar y nuestras amistades muestren la bondad de Tu familia. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.