Renovados en la Palabra
Todos los estudios de Torá

Colección completa de Levítico · Capítulos 1-27

Estudios de Torá · Estudio 22

Jesús, nuestro Sumo Sacerdote santo

Conectando la Torá con Jesús

Día 22 · Levítico 21

Comprende las instrucciones sacerdotales de Levítico 21 y descubre por qué Jesús es el Sumo Sacerdote permanente que nos acerca a Dios.

Reina Valera 1909 · Pasajes bíblicos completos

Abrir PDF · EspañolDescargar PDF · Español
En este estudio

Comencemos juntos

Padre, enséñanos a honrar Tu santidad y valorar a cada persona. Ayúdanos a comprender el llamado de los sacerdotes y confiar en Jesús, nuestro Sumo Sacerdote. En Su nombre, amén.

Levítico 21 habla a la familia de Aarón, los sacerdotes que servían en el santuario de Israel. Sus deberes especiales incluían restricciones especiales. Estas reglas pertenecen a ese oficio sacerdotal dentro del pacto de Israel. No son una escala para medir el valor de las personas hoy.

Verdad principal: Jesús es el Sumo Sacerdote santo y vivo que nos acerca a Dios y nos llama a servirlo.

1. Una responsabilidad especial en la adoración

Levítico 21:1-6 Reina Valera 1909

1 Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Habla á los sacerdotes hijos de Aarón, y diles que no se contaminen por un muerto en sus pueblos.

2 Mas por su pariente cercano á sí, por su madre, ó por su padre, ó por su hijo, ó por su hermano,

3 O por su hermana virgen, á él cercana, la cual no haya tenido marido, por ella se contaminará.

4 No se contaminará, porque es príncipe en sus pueblos, haciéndose inmundo.

5 No harán calva en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños.

6 Santos serán á su Dios, y no profanarán el nombre de su Dios; porque los fuegos de Jehová y el pan de su Dios ofrecen: por tanto serán santos.

El contacto con los muertos producía impureza ritual. Los sacerdotes podían atender a ciertos familiares cercanos, pero tenían límites relacionados con su servicio en el santuario. Los mandamientos sobre el duelo también los señalaban como pertenecientes al Señor. Estas reglas no significaban que sentir dolor fuera malo o que una persona de luto no tuviera fe.

Levítico 21:7-9 Reina Valera 1909

7 Mujer ramera ó infame no tomarán: ni tomarán mujer repudiada de su marido: porque es santo á su Dios.

8 Lo santificarás por tanto, pues el pan de tu Dios ofrece: santo será para ti, porque santo soy yo Jehová vuestro santificador.

9 Y la hija del varón sacerdote, si comenzare á fornicar, á su padre amancilla: quemada será al fuego.

Los matrimonios y las familias de los sacerdotes también estaban bajo reglas estrictas. El versículo 9 incluye un castigo severo dentro de la ley del antiguo Israel. Lo leemos en ese contexto, sin convertirlo en una orden de violencia para hoy. Un oficio sacerdotal no quitaba valor a la familia ni daba permiso a un líder para maltratarla.

2. El sumo sacerdote tenía deberes adicionales

Levítico 21:10-15 Reina Valera 1909

10 Y el sumo sacerdote entre sus hermanos, sobre cuya cabeza fué derramado el aceite de la unción, y que hinchió su mano para vestir las vestimentas, no descubrirá su cabeza, ni romperá sus vestidos:

11 Ni entrará donde haya alguna persona muerta, ni por su padre, ó por su madre se contaminará.

12 Ni saldrá del santuario, ni contaminará el santuario de su Dios; porque la corona del aceite de la unción de su Dios está sobre él: Yo Jehová.

13 Y tomará él mujer con su virginidad.

14 Viuda, ó repudiada, ó infame, ó ramera, éstas no tomará: mas tomará virgen de sus pueblos por mujer.

15 Y no amancillará su simiente en sus pueblos; porque yo Jehová soy el que los santifico.

El sumo sacerdote era ungido con aceite y llevaba vestiduras especiales. Sus restricciones sobre el duelo y el matrimonio eran más estrictas que las de los otros sacerdotes. Su vida estaba muy ligada a representar al pueblo ante Dios. El capítulo destaca la seriedad de ese oficio, sin enseñar que cada creyente deba copiar sus requisitos.

3. Una limitación del servicio no quitaba la pertenencia

Levítico 21:16-24 Reina Valera 1909

16 Y Jehová habló á Moisés, diciendo:

17 Habla á Aarón, y dile: El varón de tu simiente en sus generaciones, en el cual hubiere falta, no se allegará para ofrecer el pan de su Dios.

18 Porque ningún varón en el cual hubiere falta, se allegará: varón ciego, ó cojo, ó falto, ó sobrado,

19 O varón en el cual hubiere quebradura de pie ó rotura de mano,

20 O corcovado, ó lagañoso, ó que tuviere nube en el ojo, ó que tenga sarna, ó empeine, ó compañón relajado;

21 Ningún varón de la simiente de Aarón sacerdote, en el cual hubiere falta, se allegará para ofrecer las ofrendas encendidas de Jehová. Hay falta en él; no se allegará á ofrecer el pan de su Dios.

22 El pan de su Dios, de lo muy santo y las cosas santificadas, comerá.

23 Empero no entrará del velo adentro, ni se allegará al altar, por cuanto hay falta en él: y no profanará mi santuario, porque yo Jehová soy el que los santifico.

24 Y Moisés habló esto á Aarón, y á sus hijos, y á todos los hijos de Israel.

Estos versículos limitan el servicio en el altar para sacerdotes con las condiciones físicas mencionadas. Debemos reconocer esa restricción. Observa también el versículo 22: el sacerdote podía seguir comiendo el alimento santo. Aún pertenecía a la familia sacerdotal. El pasaje no dice que una discapacidad sea un pecado personal ni que una persona con discapacidad valga menos.

Debemos distinguir una regla sobre el antiguo santuario de Israel de un juicio sobre el valor de alguien. Las personas con discapacidad deben ser incluidas en la vida y el cuidado de nuestras comunidades. Escucharlas y quitar obstáculos a su participación son maneras prácticas de mostrar respeto.

4. Jesús vive para interceder por nosotros

Hebreos 7:23-28 Reina Valera 1909

23 Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer.

24 Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable:

25 Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

26 Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

27 Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.

28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Los sacerdotes de Israel morían y eran reemplazados. Jesús vive para siempre, así que Su sacerdocio permanece. “Interceder” significa actuar a favor de otra persona ante Dios. Hebreos describe a Jesús como santo y sin pecado. Se ofreció una vez y puede salvar por completo a quienes se acercan a Dios por medio de Él.

La conexión se centra en Su carácter, Su vida permanente y Su ofrenda completa. No se nos manda examinar Su apariencia física. Nuestra confianza descansa en quién es Él y en lo que ha hecho. Puedes presentar tu necesidad a Dios por medio de este Salvador fiel.

1 Pedro 2:4-5 Reina Valera 1909

4 Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa,

5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.

Pedro describe a los creyentes como piedras vivas que forman una casa espiritual. Sus ofrendas son agradables a Dios por medio de Jesucristo. Servir a Dios alcanza los actos diarios de confianza, oración, alabanza y cuidado de otros. Servimos porque Jesús nos acerca a Él.

Conversa con tus amigos

1. ¿Qué responsabilidades hacían serio el oficio sacerdotal?

2. ¿Qué muestra el versículo 22 sobre la pertenencia?

3. ¿Por qué podemos confiar en Jesús como nuestro Sumo Sacerdote?

Ponlo en práctica

Presenta una preocupación a Dios por medio de Jesús. Después haz más acogedor un acto de servicio: pregunta por las necesidades de alguien, facilita su participación u ofrece ayuda con paciencia.

Un versículo para recordar

Hebreos 7:25 Reina Valera 1909

25 Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Jesús vive, y Su cuidado por quienes se acercan por medio de Él permanece.

Oremos juntos

Padre, gracias por Jesús, nuestro Sumo Sacerdote fiel. Ayúdanos a acercarnos con confianza, servir con humildad y honrar a cada persona. Líbranos de confundir la apariencia con el valor espiritual. Que nuestra comunidad refleje Tu cuidado. En el nombre de Jesús, amén.

Los amo, mis amigos.

Texto bíblico y fuentes

El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.

Volver al inicio del estudio