Estudios de Torá · Estudio 9
Apartados para servir a Dios
Conectando la Torá con Jesús
Estudio nueve · Levítico 8
Recorre Levítico 8 un pasaje a la vez. Descubre cómo Dios preparó a los sacerdotes, cómo Jesús nos acerca a Él y cómo podemos servirle con toda nuestra vida.
En este estudio
Comencemos juntos
Oremos: Padre, abre nuestros corazones a Tu Palabra. Ayúdanos a entender cómo preparaste a Aarón y a sus hijos para servir, y cómo Jesús nos acerca a Ti. Enséñanos a escuchar, obedecer y servir con amor. En el nombre de Jesús, amén.
En el estudio 8 aprendimos sobre la gratitud, la adoración y una mesa compartida. Ahora, Levítico 8 nos lleva a la ceremonia que preparó a Aarón y a sus hijos para su trabajo como sacerdotes. En vez de reunir todos los pasajes al principio, leeremos cada pasaje completo al llegar a su explicación.
Torá significa instrucción. Estos acontecimientos formaban parte del pacto de Dios con Israel, una relación con promesas y responsabilidades. “Consagración” significa ser apartado para servir a Dios. Primero entenderemos lo que pasó en Israel y después seguiremos las conexiones del Nuevo Testamento con Jesús y nuestra vida.
Nuestra verdad principal: Dios nos acerca por medio de Jesús y nos llama a servirle con toda nuestra vida.
1. Servir a Dios comienza con escucharlo
Levítico 8:1-5 Reina Valera 1909
1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2 Toma á Aarón y á sus hijos con él, y las vestimentas, y el aceite de la unción, y el becerro de la expiación, y los dos carneros, y el canastillo de los ázimos;
3 Y reune toda la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio.
4 Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó, y juntóse la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio.
5 Y dijo Moisés á la congregación: Esto es lo que Jehová ha mandado hacer.
Dios dijo a Moisés que reuniera a Aarón, a sus hijos y a toda la comunidad junto al tabernáculo. El tabernáculo era la tienda sagrada donde Israel adoraba a Dios. La ceremonia se realizó delante del pueblo. Moisés dejó claro que estaba siguiendo el mandato del Señor.
Aarón no se nombró a sí mismo para este trabajo. Dios lo llamó y dio instrucciones para su servicio. La ceremonia tenía que ver con pertenecer a Dios y aceptar una responsabilidad hacia Su pueblo.
Hebreos 5:1-4 Reina Valera 1909
1 PORQUE todo pontífice, tomado de entre los hombres, es constituído á favor de los hombres en lo que á Dios toca, para que ofrezca presentes y sacrificios por los pecados:
2 Que se pueda compadecer de los ignorantes y extraviados, pues que él también está rodeado de flaqueza;
3 Y por causa de ella debe, como por sí mismo, así también por el pueblo, ofrecer por los pecados.
4 Ni nadie toma para sí la honra, sino el que es llamado de Dios, como Aarón.
Un sumo sacerdote representaba al pueblo delante de Dios. Hebreos nos recuerda que Aarón fue llamado por Dios. También dice que un sacerdote necesitaba compasión porque conocía la debilidad humana. Servir a las personas requería humildad y cuidado. Aquí, “pontífice” significa sumo sacerdote.
Podemos comenzar con una respuesta sencilla: escuchar antes de apresurarnos a dirigir. Aprendamos lo que Dios dice, aceptemos la corrección sabia y prestemos atención a las necesidades de otros. Un corazón dispuesto importa más que tratar de parecer importante.
2. Dios preparó a los sacerdotes para su trabajo
Levítico 8:6-9 Reina Valera 1909
6 Entonces Moisés hizo llegar á Aarón y á sus hijos, y lavólos con agua.
7 Y puso sobre él la túnica, y ciñólo con el cinto; vistióle después el manto, y puso sobre él el ephod, y ciñólo con el cinto del ephod, y ajustólo con él.
8 Púsole luego encima el racional, y en él puso el Urim y Thummim.
9 Después puso la mitra sobre su cabeza; y sobre la mitra en su frente delantero puso la plancha de oro, la diadema santa; como Jehová había mandado á Moisés.
Moisés lavó con agua a Aarón y a sus hijos. Después vistió a Aarón con la ropa que Dios había indicado. Estas acciones eran parte de apartar a los sacerdotes para su trabajo. No se prepararon inventando su propia ceremonia.
Algunas palabras pueden resultar desconocidas. El “ephod” era una prenda sacerdotal. El “racional” se llevaba sobre el pecho y la “mitra” cubría la cabeza. El Urim y Thummim se colocaban en el racional; este capítulo no describe cómo eran. Lo que sí queda claro es que Moisés siguió las instrucciones de Dios.
Levítico 8:10-13 Reina Valera 1909
10 Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y santificólas.
11 Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos.
12 Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y ungiólo para santificarlo.
13 Después Moisés hizo llegar los hijos de Aarón, y vistióles las túnicas, y ciñólos con cintos, y ajustóles los chapeos (tiaras), como Jehová lo había mandado á Moisés.
Moisés usó el aceite de la unción para apartar el tabernáculo, sus utensilios y a Aarón. “Ungir” significa aplicar aceite. “Santificar” significa apartar para Dios. La “fuente” era un recipiente para lavarse. Dios estaba preparando tanto el lugar de adoración como a las personas que servirían allí.
Ser apartado significa pertenecer a Dios para cumplir Sus propósitos. Para nosotros, eso pide una actitud humilde y dispuesta a aprender. Podemos preguntar: “Señor, ¿qué necesito aprender antes de dar el siguiente paso?” La preparación también es parte del servicio.
3. Los sacerdotes también necesitaban ser limpiados
Levítico 8:14-17 Reina Valera 1909
14 Hizo luego llegar el becerro de la expiación, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiación.
15 Y degollólo; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y santificólo para reconciliar sobre él.
16 Después tomó todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, é hízolo Moisés arder sobre el altar.
17 Mas el becerro, y su cuero, y su carne, y su estiércol, quemólo al fuego fuera del real; como Jehová lo había mandado á Moisés.
Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre el becerro presentado como ofrenda por el pecado. Moisés usó su sangre para purificar el altar. Los “cuernos” del altar eran las partes que sobresalían en sus esquinas. Algunas partes se quemaron sobre el altar y el resto del becerro se quemó fuera del campamento.
Los sacerdotes no eran personas que jamás necesitaran perdón. Necesitaban lo que Dios había provisto para tratar con el pecado, igual que el pueblo al que servían. Tener una responsabilidad no quitaba su necesidad de la misericordia de Dios.
Hebreos 7:26-28 Reina Valera 1909
26 Porque tal pontífice nos convenía: santo, inocente, limpio, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27 Que no tiene necesidad cada día, como los otros sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus pecados, y luego por los del pueblo: porque esto lo hizo una sola vez, ofreciéndose á sí mismo.
28 Porque la ley constituye sacerdotes á hombres flacos; mas la palabra del juramento, después de la ley, constituye al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Aquí vemos una diferencia importante. Jesús es santo y no tiene pecado. No necesitaba ofrecer un sacrificio por pecados propios. Se ofreció a Sí mismo por nosotros una sola vez. Su sacerdocio y Su sacrificio nos dan una razón permanente para confiar en Él.
Las palabras “inocente” y “limpio” describen a Jesús como alguien sin pecado. Los líderes humanos necesitan la misericordia de Dios. Jesús es el Hijo sin pecado que nos acerca a Dios. Podemos reconocer nuestras faltas con sinceridad y acudir a Él con confianza.
4. La adoración requería una respuesta dispuesta
Levítico 8:18-21 Reina Valera 1909
18 Después hizo llegar el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:
19 Y degollólo; y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor.
20 Y cortó el carnero en trozos; y Moisés hizo arder la cabeza, y los trozos, y el sebo.
21 Lavó luego con agua los intestinos y piernas, y quemó Moisés todo el carnero sobre el altar: holocausto en olor de suavidad, ofrenda encendida á Jehová; como lo había Jehová mandado á Moisés.
Después vino un carnero para el holocausto. Aarón y sus hijos pusieron las manos sobre él, y Moisés realizó el sacrificio como Dios había mandado. Todo el carnero se quemó sobre el altar después de preparar sus partes.
Un “holocausto” es una ofrenda que se quema sobre el altar. “Olor de suavidad” significa un aroma agradable. El pasaje describe una adoración presentada según el mandato de Dios. Una y otra vez, el capítulo vuelve a esta idea sencilla: Moisés y los sacerdotes debían hacer lo que el Señor había dicho.
Ya leímos que Jesús se ofreció a Sí mismo una sola vez. Nuestra respuesta comienza con confiar en Él. Al continuar, veremos cómo el Nuevo Testamento nos invita a ofrecer a Dios nuestra vida de cada día.
5. Toda nuestra vida le pertenece a Dios
Levítico 8:22-24 Reina Valera 1909
22 Después hizo llegar el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:
23 Y degollólo; y tomó Moisés de su sangre, y puso sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho.
24 Hizo llegar luego los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre la ternilla de sus orejas derechas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos: y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor;
El segundo carnero se usó para la consagración de los sacerdotes. Moisés puso parte de su sangre en la oreja derecha, el pulgar derecho y el dedo grande del pie derecho de Aarón. Hizo lo mismo con sus hijos. Estas acciones formaban parte de la ceremonia que los apartaba para el servicio sacerdotal.
Como aplicación para nuestra vida, la oreja, la mano y el pie pueden ayudarnos a recordar tres preguntas: ¿Estoy escuchando a Dios? ¿Mis acciones lo honran? ¿Estoy siguiendo Sus caminos? Estas preguntas nos ayudan a pensar en servir a Dios con todo lo que somos.
Levítico 8:25-27 Reina Valera 1909
25 Y después tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, y la espaldilla derecha;
26 Y del canastillo de los ázimos, que estaba delante de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una lasaña, y púsolo con el sebo y con la espaldilla derecha;
27 Y púsolo todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, é hízolo mecer: ofrenda agitada delante de Jehová.
Moisés puso en las manos de los sacerdotes las porciones indicadas del carnero y el pan, y las presentó delante del Señor. Una “ofrenda agitada” se presentaba ante Dios mediante un movimiento. “Ázimos” significa panes hechos sin levadura, el ingrediente que hace crecer la masa.
Levítico 8:28-30 Reina Valera 1909
28 Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, é hízolas arder en el altar sobre el holocausto: las consagraciones en olor de suavidad, ofrenda encendida á Jehová.
29 Y tomó Moisés el pecho, y meciólo, ofrenda agitada delante de Jehová: del carnero de las consagraciones aquélla fué la parte de Moisés; como Jehová lo había mandado á Moisés.
30 Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó á Aarón, y sus vestiduras, y á sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.
Después, esas porciones se quemaron sobre el altar. Moisés recibió el pecho como la porción que le correspondía. También roció aceite y sangre sobre los sacerdotes y su ropa. La palabra “santificó” nos recuerda lo que estaba pasando: ellos y sus vestiduras estaban siendo apartados para Dios.
Romanos 12:1-2 Reina Valera 1909
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.
2 Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Pablo comienza con las misericordias de Dios. La bondad de Dios viene antes de nuestra respuesta. Un “sacrificio vivo” significa entregar a Dios nuestra vida mientras vivimos: nuestros pensamientos, palabras, trabajo, tiempo y decisiones. Así llega la adoración a un día común.
Una mente renovada aprende a pensar de acuerdo con la verdad de Dios. Por ejemplo, puedes escuchar a quien necesita ayuda, usar tus manos para servir y decidir apartarte de un plan deshonesto. Estas decisiones nacen de confiar en Jesús y aprender Sus caminos.
6. La fidelidad incluye paciencia
Levítico 8:31-33 Reina Valera 1909
31 Y dijo Moisés á Aarón y á sus hijos: Comed la carne á la puerta del tabernáculo del testimonio; y comedla allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones, según yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la comerán.
32 Y lo que sobrare de la carne y del pan, habéis de quemarlo al fuego.
33 De la puerta del tabernáculo del testimonio no saldréis en siete días, hasta el día que se cumplieren los días de vuestras consagraciones: porque por siete días seréis consagrados.
Aarón y sus hijos comieron lo que Dios había indicado. La carne y el pan que sobraran debían quemarse. También debían permanecer a la entrada del tabernáculo durante siete días, hasta que se completara su consagración. No podían apresurar el proceso.
Levítico 8:34-36 Reina Valera 1909
34 De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová para expiaros.
35 A la puerta, pues, del tabernáculo del testimonio estaréis día y noche por siete días, y guardaréis la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis; porque así me ha sido mandado.
36 Y Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó Jehová por medio de Moisés.
La “expiación” describe lo que Dios provee para tratar con el pecado y restaurar la relación con Él. “Guardar la ordenanza” significa cumplir la responsabilidad que Dios había dado. La advertencia sobre la muerte muestra lo serias que eran estas instrucciones para los sacerdotes. Aarón y sus hijos hicieron lo que el Señor mandó.
Esos siete días pertenecían a esta ceremonia en particular. Para nosotros, una lección práctica es que la preparación y la paciencia importan. Aprender a servir toma tiempo. Podemos recibir instrucción, aprender a ser personas confiables y cumplir con cuidado la responsabilidad de hoy.
¿Qué responsabilidad ha puesto Dios delante de mí que necesita atención paciente y fiel?
7. Por medio de Jesús, servimos juntos
1 Pedro 2:4-5 Reina Valera 1909
4 Al cual allegándoos, piedra viva, reprobada cierto de los hombres, empero elegida de Dios, preciosa,
5 Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados una casa espiritual, y un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, agradables á Dios por Jesucristo.
Pedro describe a Jesús como una piedra viva y a los creyentes como piedras vivas que forman una casa espiritual. Está hablando de personas reunidas alrededor de Jesús. Llama a esta comunidad un sacerdocio santo, que ofrece sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Cristo.
Observa las palabras “por Jesucristo”. Él es la razón por la que podemos ofrecer esta adoración a Dios. El Nuevo Testamento da a todos los creyentes un lugar para servirle juntos. Nuestro servicio nace de pertenecer a Jesús; no es un intento de comprar un lugar junto a Él.
1 Pedro 2:9-10 Reina Valera 1909
9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable:
10 Vosotros, que en el tiempo pasado no erais pueblo, mas ahora sois pueblo de Dios; que en el tiempo pasado no habíais alcanzado misericordia, mas ahora habéis alcanzado misericordia.
“Pueblo adquirido” significa un pueblo que le pertenece a Dios. Pedro dice que han recibido misericordia y que son llamados a anunciar Su bondad. La misericordia de Dios es el punto de partida. Ser apartados es una razón para vivir agradecidos y ayudar a otros a conocer cómo es Dios.
Puedes comenzar donde estás. Ora con sinceridad, habla con la verdad, ayuda a alguien y cuenta lo que Jesús ha hecho por ti. En casa, en la escuela, en el trabajo o con amigos, tu vida diaria puede convertirse en una respuesta dispuesta a Su amor.
Conversa con tus amigos
1. ¿Qué significa ser consagrado, o apartado para servir a Dios?
2. ¿Por qué necesitaban Aarón y sus hijos preparación y sacrificios? ¿En qué es diferente Jesús?
3. Usando la oreja, la mano y el pie como recordatorio, ¿de qué manera puedes escuchar, servir o seguir a Dios hoy?
4. ¿Por qué comienza Pablo su llamado a ser un sacrificio vivo hablando de las misericordias de Dios?
5. ¿Qué nos enseñan las palabras de Pedro sobre pertenecer a Jesús y servir junto a otros creyentes?
Ponlo en práctica hoy
Escucha: Lee de nuevo un pasaje de este estudio. Pide a Dios que te ayude a entenderlo y elige una verdad para recordar durante el día.
Sirve: Usa tus manos para ayudar a alguien. Termina una tarea en casa, prepara una comida o ayuda a una persona que está teniendo un día difícil. Dale tu atención además de tu tiempo.
Sigue: Elige un paso sincero y lleno de amor. Cumple una promesa, reconoce un error o procura la paz donde puedas. Da gracias a Jesús porque le perteneces mientras sigues aprendiendo a servir.
Un versículo para recordar
Romanos 12:1 Reina Valera 1909
1 ASÍ que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable á Dios, que es vuestro racional culto.
Lee este versículo en voz alta. Comienza con las palabras sobre la misericordia de Dios. Después menciona una parte de tu día que quieras ofrecerle.
Oremos juntos
Padre, gracias por Tu misericordia y por acercarnos a Ti mediante Jesús. Gracias porque Su sacrificio es completo. Danos oídos que escuchen, manos dispuestas a servir y pies listos para seguir Tus caminos. Haznos humildes, pacientes y confiables. Ayúdanos a ofrecerte toda nuestra vida y a cuidar de quienes nos rodean. En el nombre de Jesús, amén.
Los amo, mis amigos. Ustedes le pertenecen a Jesús. Dejen que esa verdad guíe su manera de escuchar, amar y servir hoy.
Texto bíblico y fuentes
El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.