Renovados en la Palabra
Todos los estudios de Torá

Colección completa de Levítico · Capítulos 1-27

Estudios de Torá · Estudio 6

Un corazón sincero y un nuevo comienzo

Conectando la Torá con Jesús

Día seis · Levítico 5 y 6:1-7

Lee primero los pasajes bíblicos completos. Después descubre cómo la misericordia de Dios nos ayuda a decir la verdad, aceptar la responsabilidad y comenzar de nuevo por medio de Jesús.

Reina Valera 1909 · Pasajes bíblicos completos

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En este estudio

Parte 1 · Lee primero los pasajes bíblicos

Lee estos pasajes completos antes de comenzar la enseñanza. Tómate tu tiempo o lee en voz alta con un amigo. Las citas bíblicas conservan su redacción histórica. La enseñanza explica las palabras antiguas con un lenguaje sencillo.

Levítico 5:1-19 Reina Valera 1909

1 Y CUANDO alguna persona pecare, que hubiere oído la voz del que juró, y él fuere testigo que vió, ó supo, si no lo denunciare, él llevará su pecado.

2 Asimismo la persona que hubiere tocado en cualquiera cosa inmunda, sea cuerpo muerto de bestia inmunda, ó cuerpo muerto de animal inmundo, ó cuerpo muerto de reptil inmundo, bien que no lo supiere, será inmunda y habrá delinquido:

3 O si tocare á hombre inmundo en cualquiera inmundicia suya de que es inmundo, y no lo echare de ver; si después llega á saberlo, será culpable.

4 También la persona que jurare, pronunciando con sus labios hacer mal ó bien, en cualesquiera cosas que el hombre profiere con juramento, y él no lo conociere; si después lo entiende, será culpado en una de estas cosas.

5 Y será que cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó:

6 Y para su expiación traerá á Jehová por su pecado que ha cometido, una hembra de los rebaños, una cordera ó una cabra como ofrenda de expiación; y el sacerdote hará expiación por él de su pecado.

7 Y si no le alcanzare para un cordero, traerá en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas ó dos palominos á Jehová; el uno para expiación, y el otro para holocausto.

8 Y ha de traerlos al sacerdote, el cual ofrecerá primero el que es para expiación, y desunirá su cabeza de su cuello, mas no la apartará del todo:

9 Y rociará de la sangre de la expiación sobre la pared del altar; y lo que sobrare de la sangre lo exprimirá al pie del altar; es expiación.

10 Y del otro hará holocausto conforme al rito; y hará por él el sacerdote expiación de su pecado que cometió, y será perdonado.

11 Mas si su posibilidad no alcanzare para dos tórtolas, ó dos palominos, el que pecó traerá por su ofrenda la décima parte de un epha de flor de harina por expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.

12 Traerála, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puño lleno, en memoria suya, y la hará arder en el altar sobre las ofrendas encendidas á Jehová: es expiación.

13 Y hará el sacerdote expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado; y el sobrante será del sacerdote, como el presente de vianda.

14 Habló más Jehová á Moisés, diciendo:

15 Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santificadas á Jehová, traerá su expiación á Jehová, un carnero sin tacha de los rebaños, conforme á tu estimación, en siclos de plata del siclo del santuario, en ofrenda por el pecado:

16 Y pagará aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y añadirá á ello el quinto, y lo dará al sacerdote: y el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado.

17 Finalmente, si una persona pecare, ó hiciere alguna de todas aquellas cosas que por mandamiento de Jehová no se han de hacer, aun sin hacerlo á sabiendas, es culpable, y llevará su pecado.

18 Traerá, pues, al sacerdote por expiación, según tú lo estimes, un carnero sin tacha de los rebaños: y el sacerdote hará expiación por él de su yerro que cometió por ignorancia, y será perdonado.

19 Es infracción, y ciertamente delinquió contra Jehová.

Levítico 6:1-7 Reina Valera 1909

1 Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:

2 Cuando una persona pecare, é hiciere prevaricación contra Jehová, y negare á su prójimo lo encomendado, ó dejado en su mano, ó bien robare, ó calumniare á su prójimo;

3 O sea que hallando lo perdido, después lo negare, y jurare en falso, en alguna de todas aquellas cosas en que suele pecar el hombre:

4 Entonces será que, puesto habrá pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, ó por el daño de la calumnia, ó el depósito que se le encomendó, ó lo perdido que halló,

5 O todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá, pues, por entero, y añadirá á ello la quinta parte, que ha de pagar á aquel á quien pertenece en el día de su expiación.

6 Y por su expiación traerá á Jehová un carnero sin tacha de los rebaños, conforme á tu estimación, al sacerdote para la expiación:

7 Y el sacerdote hará expiación por él delante de Jehová, y obtendrá perdón de cualquiera de todas las cosas en que suele ofender.

Isaías 53:4-12 Reina Valera 1909

4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

5 Mas él herido fué por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados: el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.

6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino: mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca: como cordero fué llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

8 De la cárcel y del juicio fué quitado; y su generación ¿quién la contará? Porque cortado fué de la tierra de los vivientes; por la rebelión de mi pueblo fué herido.

9 Y dispúsose con los impíos su sepultura, mas con los ricos fué en su muerte; porque nunca hizo él maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole á padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fué contado con los perversos, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

1 Pedro 2:21-25 Reina Valera 1909

21 Porque para esto sois llamados; pues que también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que vosotros sigáis sus pisadas:

22 El cual no hizo pecado; ni fué hallado engaño en su boca:

23 Quien cuando le maldecían, no retornaba maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino remitía la causa al que juzga justamente:

24 El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.

25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas; mas ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

Hebreos 10:10-12 Reina Valera 1909

10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.

11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:

12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,

Lucas 19:1-10 Reina Valera 1909

1 Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó;

2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico;

3 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura.

4 Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.

5 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa.

6 Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.

7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.

8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.

9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

1 Juan 1:8-9 Reina Valera 1909

8 Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Parte 2 · Entendamos lo que leímos

Oremos: Padre, ayúdanos a entender tu Palabra. Danos valor para decir la verdad, recibir tu misericordia y hacer lo correcto. Ayúdanos a conocer mejor a Jesús. En su nombre, amén.

En el día 5 aprendimos que Dios ofrece perdón. Hoy veremos qué sucede cuando dejamos de esconder nuestras malas decisiones. Dios enseña a su pueblo a reconocer su pecado y hacerse responsable del daño que ha causado.

Torá significa instrucción. Estos mandamientos guiaron primero a Israel como pueblo del pacto de Dios. Un pacto es una relación firme con promesas y responsabilidades. Primero entenderemos lo que Dios le dijo a Israel. Después veremos cómo la Biblia lo conecta con Jesús y con nuestra vida.

Algunas palabras antiguas pueden ayudarte: «delinquir» y «prevaricar» significan cometer una falta. «Sin tacha» significa sin defecto. «Holocausto» es una ofrenda que se quema por completo. Entender estas palabras nos ayuda a seguir las instrucciones y ver por qué importa la sinceridad.

Nuestra verdad principal: La misericordia de Dios nos da valor para confesar nuestro pecado, confiar en Jesús y comenzar a reparar el daño.

1. Di la verdad sobre lo que pasó

Levítico 5:5 Reina Valera 1909

5 Y será que cuando pecare en alguna de estas cosas, confesará aquello en que pecó:

Confesar significa reconocer lo que hicimos mal. Dios le dice a la persona que reconozca su pecado. Una confesión sincera dice: «Mentí sobre lo que pasó». Acepta la responsabilidad en vez de culpar a otra persona.

Levítico 5:1-4 menciona varias situaciones: un testigo que oculta la verdad cuando se le pide declarar, el contacto con algo ceremonialmente impuro y un juramento hecho sin pensar. Un juramento es una promesa seria. Nuestras palabras y nuestra respuesta a las instrucciones de Dios importan.

Aquí, «inmundo» se refiere a las reglas de Israel sobre la pureza y la adoración. No significa que una persona valiera menos. Estar ceremonialmente impuro no siempre significaba que alguien había decidido desobedecer a Dios. En estos casos, la persona debía responder cuando se daba cuenta del problema.

El pasaje también nos enseña a tomar en serio las promesas. Si prometimos hacer algo malo, debemos reconocer que hablamos sin pensar y negarnos a hacer ese mal. Una promesa no convierte una acción pecaminosa en una buena acción.

Imagina que tomas el cargador de un amigo sin permiso y después dices que nunca lo viste. La confesión empieza con la verdad: «Lo tomé y después mentí. Hice mal». Puedes pedirle a Dios ayuda para decir esas palabras difíciles.

Cuando me corrigen, ¿digo la verdad o busco una excusa?

2. Dios también pensó en los pobres

Levítico 5:7 Reina Valera 1909

7 Y si no le alcanzare para un cordero, traerá en expiación por su pecado que cometió, dos tórtolas ó dos palominos á Jehová; el uno para expiación, y el otro para holocausto.

Levítico 5:11-13 Reina Valera 1909

11 Mas si su posibilidad no alcanzare para dos tórtolas, ó dos palominos, el que pecó traerá por su ofrenda la décima parte de un epha de flor de harina por expiación. No pondrá sobre ella aceite, ni sobre ella pondrá incienso, porque es expiación.

12 Traerála, pues, al sacerdote, y el sacerdote tomará de ella su puño lleno, en memoria suya, y la hará arder en el altar sobre las ofrendas encendidas á Jehová: es expiación.

13 Y hará el sacerdote expiación por él de su pecado que cometió en alguna de estas cosas, y será perdonado; y el sobrante será del sacerdote, como el presente de vianda.

Dios dio distintas ofrendas para distintas necesidades. Quien no podía pagar un cordero podía llevar dos aves. Quien tampoco podía pagar las aves podía llevar una medida de harina fina. La pobreza no cerraba el camino que Dios había dado para recibir perdón.

Un «epha» era una medida para alimentos secos, como el grano. «Flor de harina» significa harina fina. El incienso era una resina aromática usada en la adoración. Esta ofrenda por el pecado no llevaba aceite ni incienso. El sacerdote quemaba un puñado en el altar y recibía lo que quedaba.

El capítulo presenta estas primeras ofrendas como ofrendas de expiación por el pecado. Desde el versículo 14 describe una ofrenda específica de un carnero, que suele llamarse ofrenda por la culpa. Leer las instrucciones nos ayuda a distinguir las ofrendas aunque sus nombres antiguos puedan resultar difíciles.

«Expiación» describe la manera que Dios dio para tratar con el pecado y ofrecer perdón. Fíjate en la promesa del versículo 13: la persona sería perdonada. Dios no ofrecía un perdón menor a quien tenía menos dinero.

¿Cómo podemos ayudar a que una persona con menos recursos se sienta bienvenida y respetada?

3. Hazte responsable del daño

Levítico 5:15-16 Reina Valera 1909

15 Cuando alguna persona cometiere falta, y pecare por yerro en las cosas santificadas á Jehová, traerá su expiación á Jehová, un carnero sin tacha de los rebaños, conforme á tu estimación, en siclos de plata del siclo del santuario, en ofrenda por el pecado:

16 Y pagará aquello de las cosas santas en que hubiere pecado, y añadirá á ello el quinto, y lo dará al sacerdote: y el sacerdote hará expiación por él con el carnero del sacrificio por el pecado, y será perdonado.

Las «cosas santificadas» eran cosas apartadas para el Señor. Si alguien cometía una falta en ellas sin darse cuenta, debía presentar un carnero sin defecto, pagar lo que faltaba y añadir una quinta parte. Un carnero es un macho adulto de la oveja. El siclo era una medida de peso usada para la plata.

Levítico 5:17-19 también habla de una persona que quebrantó los mandamientos de Dios sin saberlo. «Por yerro» significa por error. No saberlo no quitaba la importancia de lo sucedido. Al reconocer la culpa, la persona tenía una manera dada por Dios para responder y recibir perdón.

Levítico 6:4-5 Reina Valera 1909

4 Entonces será que, puesto habrá pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, ó por el daño de la calumnia, ó el depósito que se le encomendó, ó lo perdido que halló,

5 O todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá, pues, por entero, y añadirá á ello la quinta parte, que ha de pagar á aquel á quien pertenece en el día de su expiación.

Los siete versículos siguientes continúan el tema. Levítico 6:1-7 habla de faltas contra las pertenencias de otra persona: robar, engañar o quedarse con algo perdido y mentir sobre ello. Dios considera esto una falta contra Él y también contra nuestro prójimo.

La persona debía devolver lo que había tomado y añadir una quinta parte de su valor. Una quinta parte es el 20 por ciento. Por ejemplo, si el valor fuera de 10 monedas, devolvería las 10 y añadiría 2: un total de 12. La ofrenda a Dios no reemplazaba el pago a la persona perjudicada.

Estas eran instrucciones específicas para Israel. Podemos aprender a hacernos responsables del daño que causamos. Devuelve lo que pertenece a otro. Corrige una mentira. Repón lo que dañaste cuando puedas. «Restitución» significa devolver lo que se debe o reparar una pérdida.

Hay daños que no se pueden reparar en un momento. Una disculpa sincera no hace que la otra persona confíe en nosotros de inmediato. Podemos escuchar, aceptar las consecuencias y seguir actuando con honestidad. Si necesitamos ayuda para reparar el daño, podemos acudir a un padre, pastor u otro adulto responsable de confianza.

4. Jesús llevó nuestro pecado

Isaías 53:10-11 Reina Valera 1909

10 Con todo eso Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole á padecimiento. Cuando hubiere puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Del trabajo de su alma verá y será saciado; con su conocimiento justificará mi siervo justo á muchos, y él llevará las iniquidades de ellos.

Isaías describe al siervo justo del Señor, quien entrega su vida como ofrenda por el pecado y lleva las faltas de muchos. «Justo» significa recto delante de Dios. «Iniquidades» significa pecados. El siervo es inocente, pero sufre por otros.

1 Pedro 2:24-25 Reina Valera 1909

24 El cual mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros siendo muertos á los pecados, vivamos á la justicia: por la herida del cual habéis sido sanados.

25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas; mas ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

Pedro nos ayuda a ver la conexión con Jesús. Usa las imágenes de Isaías sobre las heridas y las ovejas descarriadas, y dice que Jesús llevó nuestros pecados en su cuerpo en la cruz. «El madero» se refiere a la cruz. «Obispo» aquí significa supervisor: Jesús es el Pastor que cuida a su pueblo.

Jesús no sufrió porque hubiera pecado. Se entregó por nuestros pecados. Pedro también explica el propósito: que dejemos el pecado y vivamos de una manera que agrade a Dios. El perdón abre el camino a una vida transformada.

Hebreos 10:10-12 Reina Valera 1909

10 En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.

11 Así que, todo sacerdote se presenta cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados:

12 Pero éste, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, está sentado á la diestra de Dios,

Hebreos dice que Jesús se ofreció una sola vez. «Santificados» significa apartados para Dios. Su sacrificio está completo. Nos acercamos a Dios confiando en Jesús; no presentamos otro sacrificio de animales para terminar su obra.

Devolver dinero robado o reponer algo dañado importa porque la persona perjudicada importa. Esas acciones no compran el perdón de Dios. Confiamos en Jesús para recibir perdón, y nuestro arrepentimiento nos lleva a aceptar la responsabilidad. Arrepentirse significa apartarse del pecado y volver a Dios.

5. Conocer a Jesús cambia nuestras decisiones

Lucas 19:8-10 Reina Valera 1909

8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.

9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

Zaqueo era un jefe de cobradores de impuestos y tenía mucho dinero. La Biblia llama «publicanos» a los cobradores de impuestos. Quería ver a Jesús, así que subió a un árbol. Jesús lo llamó por su nombre y fue a su casa. Zaqueo lo recibió con alegría.

Zaqueo habló de acciones concretas: dar a los pobres y devolver cuatro veces lo que hubiera obtenido con engaño. «El cuatro tanto» significa cuatro veces la cantidad. Eso es más que devolver lo tomado y añadir una quinta parte, como en el pasaje de Levítico que leímos hoy.

Jesús no le puso a Zaqueo un precio para comprar la salvación. Ya lo había llamado y había entrado en su casa. La respuesta de Zaqueo nos muestra cómo puede verse un regreso sincero a Dios: nuevas decisiones sobre el dinero y las personas. Jesús dice que vino a buscar y salvar a los perdidos.

Si Jesús está cambiando mi corazón, ¿qué cambio práctico debería empezar a ver alguien cercano a mí?

6. Sigue caminando con sinceridad y esperanza

1 Juan 1:8-9 Reina Valera 1909

8 Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos á nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros.

9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.

Juan se incluye cuando dice «nosotros». Los creyentes todavía necesitamos ser sinceros sobre el pecado. No tenemos que fingir que nunca hacemos nada malo. Dios es fiel: cumple su palabra. Podemos confesar nuestro pecado y confiar en su promesa de perdonarnos y limpiarnos.

Piensa otra vez en el cargador de tu amigo. Una respuesta sincera incluye admitir lo que pasó, devolverlo, pedir perdón y pedir permiso la próxima vez. Puedes orar: «Jesús, ayúdame a vivir hoy como alguien a quien has perdonado».

Un nuevo comienzo no borra todas las consecuencias ni reconstruye todas las relaciones de un día para otro. Significa que podemos dejar de escondernos, recibir la misericordia de Dios y dar el siguiente paso correcto con su ayuda.

Conversa con tus amigos

1. ¿En qué se diferencia una confesión sincera de una excusa?

2. ¿Qué nos enseñan las ofrendas para las personas con menos dinero sobre el cuidado de Dios?

3. ¿Por qué la persona que robó algo debía devolverlo además de presentar una ofrenda?

4. ¿Qué nos ayudan a entender Isaías, Pedro y Hebreos sobre Jesús y nuestro pecado?

5. ¿Qué nos enseña la respuesta de Zaqueo sobre un corazón transformado?

Da un paso sincero hoy

Dile a Dios la verdad sobre una mala decisión. Reconócela con claridad. Dale gracias por el perdón que ofrece por medio de Jesús. Pídele ayuda para apartarte de ese pecado.

Si perjudicaste a alguien, elige un paso práctico: devolver algo, corregir una historia falsa, pedir disculpas o hacer un plan para reponer lo perdido. Busca ayuda sabia cuando la situación sea difícil.

Puedes responder las preguntas sin contar detalles privados al grupo. La meta es ayudarnos a seguir a Jesús con sinceridad y esperanza.

Un versículo para recordar

Lucas 19:10 Reina Valera 1909

10 Porque el Hijo del hombre vino á buscar y á salvar lo que se había perdido.

Lee este versículo en voz alta. Dale gracias a Jesús porque vino a buscar a los perdidos. Su misericordia nos da esperanza para acercarnos a Él con sinceridad.

Oremos juntos

Padre, gracias por tu misericordia. Ayúdanos a dejar las excusas y decir la verdad sobre nuestro pecado. Gracias porque Jesús llevó nuestros pecados y se entregó por nosotros. Enséñanos a recibir tu perdón, reparar el daño que podamos y tomar decisiones honestas. Danos un corazón humilde que se preocupe por las personas que hemos herido. En el nombre de Jesús, amén.

Los amo, mis amigos. Sigan acercándose a Jesús y dando el siguiente paso con sinceridad.

Texto bíblico y fuentes

El texto bíblico se cotejó con la Reina Valera 1909 publicada por eBible.org. Los versículos completos conservan su redacción y ortografía históricas; se omiten las notas editoriales. Las referencias enlazan al capítulo de origen.

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